Allan Madriz | EP. A pesar de que las encuestas daban por ganador al socialista Bernie Sanders en las primarias de los Demócratas en New Hampshire, la victoria ha sido contundente, obteniendo un 59,94% de los votos, contra un 38,41% para Hillary Clinton.
La victoria de Sanders este martes parece refrescar la escena política norteamericana, que durante las elecciones primarias solo ha destacado la participación de Donald Trump en el bando Republicano y de Clinton en el Demócrata.
“Juntos hemos enviado un mensaje que resonará de Wall Street a Washington, desde Maine a California, de que el Gobierno de nuestro gran país pertenece a todo el pueblo y no solo a un puñado de ricos contribuyentes a las campañas”, manifestó Sanders en su discurso de victoria.
Sanders quien parece tener el apoyo de una gran parte de los jóvenes estadounidenses, proclama una revolución política pacífica en los Estados Unidos contra los grandes capitales, multimillonarios y corporaciones.
El socialista había sido derrotado la semana pasada por mínima diferencia en las primarias de Iowa (49,8% a 49,6%), lo que podría suponer un ambiente favorable contra un desconocido Sanders, en contraposición de la mediática Clinton que busca llegar a la Casa Blanca después de ser derrotada por Barack Obama en 2008.
“Quiero empezar por felicitar al senador Sanders por su victoria de esta noche, y quiero agradecer a todos y cada uno de ustedes y quiero decir, todavía amo a New Hampshire y siempre lo haré”, señaló Clinton después de la derrota.
Mientras tanto en el bando Republicano, el polémico Donald Trump logró también un triunfo contundente en las primarias de New Hampshire, obteniendo 35,24% de los votos frente a un 15,87% del gobernador de Ohio, John Kasich.
La votación de este martes parece reflejar cómo Trump y Sanders, antagónicos en propuestas electorales, comparten el hecho de reflejar el descontento de la población estadounidense hacia la política tradicional.

