Rendir cuentas, sobre todo, a quienes nos abstuvimos de juzgar la conducta de los dirigentes sindicales antes de haberse concluido el movimiento de huelga gestado por ellos. Aunque sea la primera vez que se les hace un reclamo de esta naturaleza, el precio que ha pagado el país por sus acciones, así lo demanda.
Señores Sindicalistas, ahora que han dispuesto el retorno a sus labores normales, este costarricense y limonense hasta el ultimo hueso, les reclama una explicación, que justifique el haber paralizado el 80% de la economía de nuestra nación y el haber puesto en cuestionamiento la imagen de todo el pueblo limonense.
He leído con sumo cuidado el acuerdo firmado anoche entre ustedes y nuestro Gobierno. Para ser honesto y decir verdades, no encuentro en ella absolutamente nada logrado que, no pudo haberse pactado, sin haber sometido al país a una semana de zozobra y de casi una total parálisis económico.
No descarto la posibilidad de que hubiera otros acuerdos colaterales que, las partes (GOBIERNO-SINTRAJAP) hayan dispuesto mantener en privado. Si así lo fuera, el país merece saberlo y sino “VOSOTROS MISMOS OS CONDENAIS”. “Si habéis declarado una huelga sin prevenir el fin, con designio premeditado y sabiendo lo que haciáis, que tuvieras a lo menos más honra”.
Es nuestro derecho saberlo porque las consecuencias de esa Huelga Portuaria, de una forma u otra, nos afectan a todos los costarricenses, desde Talamanca de Limón hasta La Cruz de Guanacaste y el que paga por algo, tiene el derecho de reclamo.
Tomando en cuenta lo desgastante que es dirigir una huelga, me permite refrescarles la memoria. En ese acuerdo firmado, está AUSENTE el más grave de los incumplimientos legales de los Directores y Ejecutivos de JAPDEVA. El de la razón de ser de esa Institución; el desarrollo socio-económico de la privincia de Limón.
Esa huelga la comenzaron pidiendo el oro y el moro para la provincia de Limón y respondiendo al llamado de SINTRAJAP, muchos ciudadanos les dimos nuestro apoyo. Los hombres y mujeres más valientes de Pocora, vapuleados terminaron muchos de ellos. Igualmente en Limón Centro.
Ahora la huelga se acaba, en lo que aparenta ser una salvada de pellejos en forma descarada de quienes menos expusieron sus pellejos al garrote de la policía. Salvo algunas excepciones que siempre se dan en estas situaciones. Contra los cuales no tardará el desencadenamiento de una ola de represalias.
No quisiera creer que detrás de todo este movimiento huelguístico lo que se escondía era una torcida de brazos a la ARESEP o quien sabe quien, para aprobar un aumento en las tarifas portuarias, no sólo para JAPDEVA sino, también para acomodar el Contrato APM.
O quizá será:para doblarle los brazos a quienes corresponda para gestionar un préstamo millonario, para remediar y ocultar la pésima e imperdonable dirección y administración que ha tenido JAPDEVA en las últimas décadas.
No me culpen de “mal pensado”, porque esto no sería nada nuevo en Limón. Las huelgas como mecanismo de presión política en contra de la ARESEP, Asamblea Legislativa o algún Jerarca desalineado del Poder ejecutivo, eran muy comunes en el pasado. Si este fuera el caso del momento, aquí no han inventado nada.
Las huelgas entre amigos patronos-sindicatos y políticos, se dilatan solas. Siempre se caracterizan por dejar perplejos, tanto a los ciudadanos, como los propios trabajadores.
Esperamos que este no sea la causa de nuestro desconcierto, porque AL PUEBLO NO SE LE ENGAÑA y las huelgas no han de ser aventuras de nadie.
Es el ultimo arma que tienen los y las trabajadoras para defender sus derechos; y los limonenses para ser escuchados y atendidos sus necesidades. EL QUE MAL LO USA, ES DESTRUIDO POR ELLA MISMA.
