Allan Madriz | EP. Portar unidades taxímetros (conocidos como “marías”) audibles y con impresora, es la obligación que tendrá servicio de transporte público modalidad taxi al finalizar este 2017.
Según informó el Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT), a partir del 1 de julio los taxis que asistan a la segunda inspección técnica vehicular que realizan en el año, deberán contar con este dispositivo instalado.
En caso de no contar con el dispositivo solicitado al momento de la revisión vehicular, se considera una falta grave y no podrán brindar el servicio hasta que sea corregida, según lo estipulado por el Consejo de Transporte Público (CTP).
“Este servicio de transporte público respaldado por el Estado sigue fortaleciéndose y mejorando, es sin duda un medio de transporte que ofrece mayores garantías a cualquier tipo de usuario que lo requiera y con la implementación de estos equipos se agrega también mayor transparencia”, indicó Mario Zárate, director ejecutivo del CTP.
Este tipo de dispositivos permite que el servicio sea accesible para las personas con discapacidades visuales ya que pueden escuchar directamente del dispositivo la tarifa a cancelar.
Según datos del CTP, únicamente el 38% de los taxis en operación requiere el cambio total del taxímetro, lo que implica una inversión entre los ¢250.000 y ¢440.000.
Un 54% de los taxis solo debe modificar el dispositivo que ya posee, por lo que podrían invertir entre ¢150.000 y ¢255.000; mientras que el 8% de las unidades ya cuenta con este tipo de “marías”.