Sonidista de corridas de toros cuenta lo aterrador de presenciar las lidias

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Decenas de organizaciones de protección animal al rededor del mundo piden el fin de las corridas de toros.
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William Aguilar | EP. Su nombre es Jose Sepúlveda Sepul y durante años se desempeñó como técnico de sonido en en la retrasmisión de corridas de toros en España. El sábado anterior decidió contar cómo es presenciar a metros la terrible muerte del animal a manos de los toreros. Su testimonio se ha hecho viral. 

“En mi caso, que me ha tocado llevar el sonido en alguna retransmisión, siempre he comentado, que si en lugar de la mezcla de sonido de la banda de música, aplausos, bravos, olessss y demás… el sonido fuera el que capta el Sennheiser 816 (micrófono que capta a gran distancia y buena calidad) a pie de ruedo, donde se escucha perfectamente el sonido de la banderillas al entrar en la piel, los mugidos de dolor que da el animal a cada tortura a la que se somete… y además lo acompañáramos de primeros planos de las heridas que lleva, de los coágulos como la palma de una mano, de la sangre que le brota acompasada al latir del corazón o la mirada que pone en animal antes de que le den la estocada final, creo que el 90% apagaría el televisor al presenciar semejante carnicería a ritmo de pasodoble”, inicia Sepulveda su historia.

A continuación el sonidista narra la experiencia que lo hizo tomar la decisión de no continuar con ese trabajo.

“Yo, personalmente pedí el dejar de hacer ese tipo de trabajo, precisamente un día que en Castellón me tocó estar en el callejón y me cabreé mucho al escuchar a un toro, al cual el torero falló cuatro veces con el estoque y harto de escuchar al pobre animal me quité los auriculares… No tuve bastante, que mientras agonizaba, escupía, se ahogaba en su sangre, se vino a morir justo pegado a mi, apoyado sobre las maderas mientras daba pasmos y su mirada ensangrentada y con lágrimas, sí lágrimas, sean o no sean de dolor, se cruzó con la mía y no nos la perdimos hasta que un inútil… Falló dos veces con el descabello, al que le dije de todo”.

Sepulveda cierra su testimonio aclarando que es una posición personal y que duda que un seguidor de la tauromaquia cambie de manera de pensar.

“Ahí acabó mi temporada torera de por vida. Son sentimientos personales y lo mas probable es que a un amante de “la fiesta” le parezca ridículo, pero para mi, más ridículo es cuando después de semejante carnicería, giras la vista al público y los ves allí aplaudiendo, comiendo su bocata sin inmutarse, ni habiendo visto y oído lo que yo”.

La historia que el técnico en sonido subió al Facebook de la organización Anonymous Defensa Animal España, lleva más de 45 mil “me gusta” y ha sido compartido más de 70 mil ocasiones.

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