
William Aguilar | EP. El famoso sanatorio Durán, ubicado en las faldas del volcán Irazú y donde cientos de costarricenses se han desvelado contando historias de terror, será restaurado en el 2016.
El inmueble tiene casi cien años de haber sido construido (fue terminado en 1918) y cuatro décadas de haber sido abandonado a su suerte, lo que ha afectado visiblemente su estructura.
Pero esto tiene un fin cercano, pues el Centro de Patrimonio Arquitectónico del Ministerio de Cultura ha iniciado los estudios de restauración del inmueble.
“Vamos a cerrar la edificación, porque faltan ventanas y puertas, así como la súper estructura y los cerramientos, es decir, vamos a garantizar que no se caiga. Pero falta aún la parte definitoria, que se realiza en función del destino que se le vaya a dar a los espacios, necesitamos saber cuál va a ser su utilidad para ver los requerimientos según la función que se le dé” comentó la directora del centro Ileana Vives,
En un principio la inversión rondaría los 150 millones de colones, pero esta cifra podría variar dependiendo del dictamen del estudio. Además, con el tiempo se pueden ir sumando estructuras aledañas a las mejoras.
Sin embargo no hay todavía una idea clara de cuál será el uso que se le dará al Sanatorio después de la restauración, pues aún no hay propuestas claras de la comunidad ni de de la Unión de Pequeños y Medianos agricultores, dueños del edificio.
“No logramos mayor avance en invertir los millones que haya que invertir, si el inmueble queda sin uso. La falta de uso potencia la falta de vigilancia y cuidado, lo que le abre la puerta al vandalismo” sentenció Vives.
Lo que sí es difícil es que se vuelva a utilizar para pasar ahí la noche y asustarse con leyendas, actividades que tanto gustan a los jóvenes que visitan el edificio, debido a que esas actividades ponen en riesgo, tanto a visitantes, como al inmueble.

