William Aguilar | EP. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció la semana anterior durante una feria de armas en Moscú, que su país incrementará este año su arsenal de armas nucleares; lo que acrecenta las ya tensas relaciones entre el gigante euroasiático y occidente.
Esto lo logrará el Rusia agregando 40 nuevos misiles balísticos transcontinentales, lo que podría interpretarse como un mensaje para las naciones que pudieran querer un conflicto armado con dicho país.
Las tensiones entre Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han crecido en los últimos meses por la situación de Ucrania y la separación de la península de Crimea de dicho Estado.
En repetidas oportunidades la OTAN ha asegurado que Putin ha enviado fuerzas militares rusas y armamento pesado a suelo ucraniano en favor de los rebeldes de Crimea, a lo que Moscú ha respondido que los únicos soldados rusos en la región son voluntarios.
Recientemente Washington anunció también una mayor presencia militar en el este de Europa, moviendo sus fichas para un posible conflicto.
“Este ruido de sables nucleares de Rusia es injustificado, es desestabilizador y es peligroso”, dijo el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.
De forma similar se expresó el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry:
“Nadie debería escuchar este tipo de anuncios provenientes del líder de un país poderoso y no estar preocupado por las implicaciones que tiene”, aseveró Kerry.
Por su parte, los rusos responden que el incremento en sus arsenal responde tan solo a las acciones previas de EE.UU. y el resto de la OTAN.
“El sentimiento es que nuestros colegas de los países de la OTAN están empujándonos hacia una carrera armamentista”, dijo el viceministro de Defensa ruso, Anatoly Antonov.
En los últimos años Rusia ha emprendido una renovación de su arsenal, mucho de él anticuado y obsoleto, por lo que sus esfuerzos se centran en la modernización de su equipo, sobre todo el aéreo y el de balística de misiles.