
Evenor Suárez, corresponsal. Las protestas en contra del Gobierno mexicano por la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa continúan, por lo que las autoridades federales mexicanas han arreciado la represión contra los manifestantes.
La última tuvo lugar en Iguala, Guerrero, donde padres y compañeros normalistas de los desaparecidos se enfrentaron con efectivos de la policía militar antimotín y la policía estatal.
Los hechos se dieron en el momento en que los padres denunciaban que tenían pruebas de que los soldados de ese batallón intervinieron en la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, el pasado 26 de septiembre, hace ya casi 4 meses.
Algunos manifestantes llegaron a las instalaciones y derribaron la puerta con un camión de carga y entraron al cuartel y lanzaron piedras a las fuerzas castrenses.

Varias organizaciones civiles mexicanas, informaron que los militares agredieron a padres de familia y estudiantes cuando se disponían a ingresar a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería en Iguala a buscar a sus hijos y compañeros, esto dentro de las acciones acordadas en la Asamblea Nacional Popular (ANP).
“Durante más de cincuenta minutos los militares atacaron a los manifestantes que intentaban entrar al cuartel y ante la negativa de estos, quitaron los alambres de púas y derrumbaron la puerta del acceso principal del batallón con un camión de Coca-Cola y otro de Corona. Los militares que se encontraban adentro del cuartel al ver que los manifestantes iban a ingresar, los desalojaron lanzándoles piedras y gases lacrimógenos. Un helicóptero militar sobrevoló la zona en todo momento”, señala un informe de la comunicadora Alaide Martínez, divulgado por el periódico RegeneraciónMx.
El enfrentamiento dejó como saldo cuatro personas heridas; un periodista, un estudiante y dos padres de familia.
La búsqueda de los estudiantes normalistas desaparecidos en las sedes de los batallones de infantería del Ejército, es una acción promovida por la Asamblea Nacional Popular (ANP), debido a que el Gobierno de Peña Nieto y la Procuraduría General de la República no han dado una versión convincente sobre la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, mientras tanto en otras partes del país, las manifestaciones continuarán, según informó la ANP.

