Allan Madriz | EP. Las imágenes de su historia, le dieron la vuelta al mundo, el refugiado sirio, Osama Abdul Mohsen, que fue pateado por una periodista cuando huía de la policía de Hungría con su hijo Zaid en brazos y cayendo al suelo; su travesía hoy tiene un final feliz.
El sirio ha llegado este miércoles a España, donde trabajará como entrenador de fútbol, anunció el director de la escuela de técnicos del Getafe, quienes le hicieron la oferta, al conocer de su pasado como director técnico.
Su primera estación fue en Barcelona, donde fueron recibidos por Alex Martín y Quico Martí, directores en Cataluña de la escuela de entrenadores para la que trabajará Mohsen, que le obsequiaron con una camiseta y una bufanda del Llagostera, un equipo de Segunda División.
Su travesía continuó y a su llegada a Madrid, acompañado de su hijo menor de 7 años y de otro de 18 años, al que recogieron en Múnich, ciudad a la que había llegado también como refugiado procedente de Italia, fueron recibidos por todo lo alto.
“Os quiero a todos. Amo a España. Gracias España”, dijo en inglés el sirio, a su llegada, donde lo esperaban numerosos medios para conocer de su historia.
Osama ha explicado que tanto él como su hijo pequeño son fieles seguidores del Real Madrid y que uno de sus sueños era ver jugar a su equipo en el Santiago Bernabéu, una aspiración que verán cumplida el próximo sábado cuando asistan desde el palco al partido que disputarán el club blanco y el Granada.
Este hombre de 51 años, vivía en la ciudad siria de Deir ez Zor, donde se desempeñaba de forma profesional como entrenador del equipo de fútbol más importante del país, el Al Fotuwa SC.
El sirio deberá esperar para desempeñarse como entrenador de fútbol en Getafe en las divisiones menores por cuestiones de papeleo y documentación, por lo que momentáneamente se desempeñará como administrativo.
Este es otro ejemplo como el deporte en todo el planeta se ha unido para ayudar en la mayor crisis migratoria que vive Europa; desde equipos como el Real Madrid y el Bayern Munich, hasta tenistas como Andy Murray han dicho presente en esta causa.
