Allan Madriz | EP. El carbufán, una sustancia altamente tóxica utilizada contra plagas (insectos) que causan daño a los productos agrícolas es el responsable del envenenamiento de más de 30 perros y la de la muerte de 17 de ellos en Cocorí, Cartago.
Según informó el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) en coordinación con el Centro de Investigación en Contaminación Ambiental de la Universidad de Costa Rica (UCR), esto se determinó mediante el análisis de laboratorio en muestras de hígado, pulmón y contenido estomacal de los perros envenenados.
“Las intoxicaciones en animales productivos o mascotas se pueden dar por descuidos, accidentes o de forma ilícita, cuando personas inescrupulosas preparan cebos introduciendo altas concentraciones de este insecticida u otro tipo de insecticida dentro de la carnada”, explicó José Luis Rojas, encargado del Programa Nacional de Residuos de Senasa.
Cuando el animal ingiere el insecticida, este le causa una intoxicación aguda, debido a que inhibe una enzima denominada acetilcolinesterasa, de esta manera la muerte se da en poco tiempo si no se le brinda el tratamiento adecuado de forma inmediata.
El pasado 1 de marzo un total de 33 perros fueron envenenado y 17 de ellos murieron en los alrededores de un parque en la comunidad de Cocorí de Cartago.

