Este ingenioso invento publicado en la revista Nature Nanotechnology, combina dos enzimas complementarias en una pequeña cápsula, que alteran químicamente el alcohol en el estómago y lo procesan de forma muy similar a como lo hace el hígado, pero a mayor velocidad.
Dichas enzimas están envueltas en una cápsula de polímero que mide unos cuatro nanómetros de espesor, es decir, 100.000 veces más fina que una hebra de cabello humano.
Por otra parte, al consumir una bebida alcohólica y posteriormente dicha píldora se reduce en un 15,8% el alcohol en la sangre en sólo 45 minutos y un 34,7% en tres horas y un 80% cinco horas.
Además, el fármaco previene los efectos secundarios de su ingesta, como la deshidratación y los dolores de cabeza.
Asimismo, esta investigación ya fue comprobada en un grupo de ratas alas que se suministró alcohol directamente a su flujo sanguíneo, dando muy buenos resultados.
El hígado metaboliza el 95% del alcohol en un rango de tiempo que rodea los 15 ml por hora, dependiendo de la dureza del licor. En el caso de un litro de cerveza, el organismo lo elimina en un tiempo de cuatro a cinco horas en promedio.

