George Rodríguez EP. Las opciones que el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) tiene ante sí, respecto a la violenta crisis que golpea a Nicaragua, van desde continuar las gestiones diplomáticas hasta suspender, a ese país, del Sistema Interamericano, señaló, en declaraciones publicadas este sábado, el analista nicaragüense Carlos Tünnermann.
Se trata de los posibles escenarios para la sesión extraordinaria convocada, para el 11 de enero, con el propósito de que el consejo siga abordando el tema de la dramática situación nicaragüense, planteó Tünnermann, un dirigente opositor, catedrático, y ex embajador de Nicaragua en la OEA, al periódico local El Nuevo Diario (END).
“En primer lugar está el agotar las gestiones diplomáticas. A lo mejor, deciden que todavía no se han agotado. Para eso, Nicaragua debe promover que va a restaurar el diálogo nacional para discutir la agenda de la democratización”, señaló.
El dirigente aludió así al diálogo que, con mediación der la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) fue instalado unos 30 días después de estallada la crisis, pero que, a causa de las intransigentes posiciones de los dos actores centrales –gobierno y oposición-, fue suspendido al mes siguiente.
Sin embargo, en el desarrollo del próximo debate, “podría ser que se considere que esas gestiones ya se hicieron y no tuvieron resultado”, agregó.
Las acciones diplomáticas emprendidas el año pasado por la OEA incluyen la creación, por parte del consejo, del Grupo de Trabajo para Nicaragua, instancia constituida para coadyuvar en el proceso de diálogo y en la búsqueda de solución pacífica a la crisis.
El grupo está constituido por doce países integrantes de la organización continental -Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EEUU, Guyana, México, Panamá y Perú-.
Asimismo, por intermedio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la OEA creo el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (Giei) y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni).
Sin embargo, la cancillería nicaragüense decidió, el 19 de diciembre, expulsar a ambos equipos de la CIDH, además de suspender las visitas, de la comisión, al país.
Otro escenario previsto por Tünnermann es el de la suspensión, de Nicaragua, del Sistema Interamericano, según lo previsto en la Carta Democrática Interamericana.
La medida extrema, que respondería a la gravedad del caso, sería adoptada en sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA, para cuya convocatoria se requiere el apoyo de 18 de los 35 países miembros, explicó Tünnermann, quien agregó los 18 votos probablemente estén asegurados.
Sin embargo, ese paso implica que, además, se cuente con los 24 votos necesarios requeridos para suspender a un país, advirtió.
“No se arriesgarían a convocar a asamblea extraordinaria si no están seguros de que, en el seno, van a tener los 24 votos que se requieren para acordar la suspensión de Nicaragua de la organización”, precisó.
En sus artículos 20 y 21, la Carta Democrática Interamericana prevé los pasos a seguir en el caso de alteración del orden constitucional y la afectación del orden democrático en un país miembro, situación que está ocurriendo en Nicaragua, de acuerdo con lo planteado por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, al solicitar la nueva sesión extraordinaria del consejo.
El artículo 20 de la carta establece que, “en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”.
De acuerdo con la situación de que se trate, el consejo podrá disponer que se lleve a cabo las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática en el país afectado.
“Si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización, el derecho internacional y las disposiciones de la presente Carta Democrática”, indica, asimismo.
El artículo reafirma que, durante el proceso, se llevará a cabo las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática.
Entretanto, el artículo 21 prevé los pasos a seguir en el caso de que las gestiones diplomáticas y de buenos oficias no resulten exitosas, y establece que el país del caso sea sancionado.
“Cuando la Asamblea General, convocada a un período extraordinario de sesiones, constate que se ha producido la ruptura del orden democrático en un Estado Miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, conforme a la Carta de la OEA tomará la decisión de suspender a dicho Estado Miembro del ejercicio de su derecho de participación en la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los Estados Miembros. La suspensión entrará en vigor de inmediato”, indica.
Sin perjuicio de la suspensión, el país sancionado sigue en la obligación de cumplir sus obligaciones como miembro de la Organización, en particular en materia de derechos humanos, según la misma disposición.
“Adoptada la decisión de suspender a un gobierno, la Organización mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado Miembro afectado”, agrega.
La dramática situación nicaragüense, estallada el 18 de abril, se caracteriza por la represión policial y parapolicial antiopositora, que ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.


