El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) alertó sobre el aumento de distintos tipos de extorsión en Costa Rica, que durante el primer semestre del año afectaron a cerca de 800 personas.
Las autoridades identificaron tres modalidades principales:
1. Extorsión cobratoria (464 denuncias)
Esta modalidad, incorporada al Código Penal el año pasado, consiste en amenazas directas o a familiares para exigir pagos, especialmente vinculadas a préstamos informales tipo gota a gota.
Los cobradores aplican intereses excesivos, multas por retrasos y cargos acumulativos que generan deudas millonarias.
Las amenazas pueden llegar por mensajes, redes sociales o presencia física, incluso con agresiones a la vivienda del deudor.
Las penas van de cuatro a ocho años de prisión, agravadas si la víctima es mayor o vulnerable.
Recomendación del OIJ: mantener la calma, guardar evidencia digital o física y denunciar. Prestar dinero de manera informal no es delito, lo ilegal es el cobro violento o coercitivo.
2. Sextorsión (257 denuncias)
Se basa en chantaje sexual a través de contenido explícito. Algunas prácticas incluyen:
Amenazar con divulgar imágenes o videos íntimos si la víctima no paga.
Falsos brujos que solicitan pagos tras videollamadas en las que la víctima debe desnudarse.
Exigir dinero bajo engaños tras contactos en sitios de servicios sexuales.
Recomendación: mantener la calma, informar a un familiar y conservar todas las pruebas digitales.
3. Secuestro virtual o psicológico (26 casos)
Los delincuentes simulan secuestros de personas que ofrecen servicios a domicilio:
Les hacen creer que están rodeados por un cartel y toman capturas de pantalla de sus manos como prueba.
Luego contactan a familiares para exigir transferencias de dinero.
Recomendación: llamar al 9-1-1, denunciar al OIJ y mantener contacto con la policía.
La cifra real podría ser mayor
El OIJ advierte que muchas víctimas no denuncian por vergüenza, temor o por sufrir agresiones previas, lo que hace que el número oficial de casos subestime la magnitud del problema.
Marlon Carrillo, investigador de la Sección de Delitos Varios del OIJ, señaló:
“Es común que las víctimas presenten la denuncia y luego no continúen, pero se les asesora porque son parte de un fenómeno criminal que debe investigarse. La recomendación siempre es no ceder ante la presión”.
El OIJ insta a la población a denunciar cualquier intento de extorsión y a proteger su información y seguridad personal.


