El exministro de Hacienda y diputado oficialista Nogui Acosta, le tiró con todo a la fracción del Partido Liberación Nacional tras su repentina decisión de darle la espalda al proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional.
En una crítica frontal, el jerarca le cobró a los verdiblancos lo que considera un giro de timón injustificado frente a la inminente crisis energética que le respira en la nuca al país.
Para Acosta, que dió declaraciones en la Asamblea Legislativa este lunes, la postura de la bancada liberacionista no solo frena en seco la urgida apertura del mercado eléctrico, sino que contradice la dirección que el mismo partido parecía perfilar hacia la modernización de la matriz energética nacional.
El reclamo del diputado y el Gobierno explota en el momento de mayor tensión legislativa, justo después de que el PLN anunciara que votará en contra del expediente 23.414.
Los verdiblancos justificaron su rechazo bajo el argumento de que el texto expone a los costarricenses a eventuales tarifazos y debilita la columna vertebral del Instituto Costarricense de Electricidad.
En su lugar, sacaron de la manga la promesa de un proyecto de contingencia. Sin embargo, en la acera de Zapote, esta movida se lee como un cálculo político que deja al país desarmado en el peor momento posible, especialmente tras el balde de agua fría que significó la negativa de Panamá a venderle energía a Costa Rica.
Para Acosta, la apertura y armonización del mercado no son un capricho ideológico, sino un salvavidas operativo para evitar que el país se apague y pierda su competitividad. La lectura del Ejecutivo es clara: la negativa del PLN bloquea la entrada de nuevas herramientas de inversión y amarra a Costa Rica a un modelo que está mostrando grietas bajo la presión climática y el aumento en el consumo.
La pugna queda totalmente servida en Cuesta de Moras. Mientras el Gobierno presiona por abrir la llave del mercado como única salida estructural, Liberación Nacional se atrinchera para proteger el monopolio público, dejando la seguridad energética de los costarricenses atrapada en el fuego cruzado del ajedrez legislativo.

