Allan Madriz| EP. Señalamientos por “no conformidades” en plantas de Nicaragua y Costa Rica, han provocado que se cierre las fronteras a los productos de lácteos entre ambos países.
El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) informó que en una reciente inspección realizada a dos establecimientos procesadores de productos lácteos en Nicaragua, de la empresa de origen mexicano Lala, se identificaron varias “no conformidades” con el sistema de producción.
Las no conformidades se identificaron a nivel de finca y de centros de acopio, en las plantas de proceso, en el programa de residuos, buenas prácticas en el manejo de medicamentos veterinarios, según explicó el director a.i., de Senasa, Alexis Sandí.
La inspección había sido solicitada por autoridades nicaragüenses ante la intención de la empresa de comercializar sus productos en nuestro país.
Pero posterior a los señalamientos ticos, las autoridades sanitarias nicaragüenses comunicaron sobre “no conformidades” con la empresa costarricense Dos Pinos.
“Las autoridades sanitarias nicaragüenses comunicaron sobre no conformidades con la empresa Dos Pinos, luego de una inspección realizada en noviembre del 2015, razón por la cual, se está solicitando a Nicaragua una reunión para analizar detalles entre las autoridades a cargo de la sanidad animal de ambos países”, señala el comunicado de Senasa.
Ahora el Senasa está a la espera de que las autoridades nicaragüenses confirmen una fecha para la reunión, y ver si se le puede poner solución a estas nuevas diferencias entre ambos países.

