George Rodríguez EP. El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, denunció este jueves las violaciones a los derechos humanos, en el marco de la violenta crisis sociopolítica que afecta a Nicaragua, y llamo al cese de la represión antiopositora.
“Denuncio las graves violaciones de derechos humanos en Nicaragua contra civiles y estudiantes”, escribió Tajani, en la red social Twitter.
El titular del parlamento regional planteó, asimismo, la necesidad de que se escuche el clamor popular de realización de elecciones como medio para lograr la pacificación de ese país centroamericano.
“Pedimos que la violencia y la represión cese y que se escuche al pueblo soberano que quiere, a través de elecciones, la paz y la democracia”, agregó el dirigente europeo, en el breve texto.
El mensaje fue difundido un día después de que el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó, por abrumadora mayoría, una resolución en la que condenó la represión antiopositora y llamó al gobierno nicaragüense a apoyar el calendario electoral que sea elaborado en el marco del Diálogo Nacional que procura la pacificación del país.
El consejo resolvió, entre otros puntos, “exhortar al Gobierno de Nicaragua a (…) que colabore para la efectiva implementación de los esfuerzos tendientes a fortalecer las instituciones democráticas en Nicaragua a través de la implementación de las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la OEA, y que apoye un calendario electoral acordado conjuntamente en el contexto del proceso de Diálogo Nacional”.
También condenó las violaciones a los derechos humanos cometidas en el contexto de la crisis estallada hace tres meses.
En ese sentido, el organismo acordó “reiterar su enérgica condena y su grave preocupación por todos los actos de violencia, represión, violaciones de derechos humanos y abusos, incluyendo aquellos cometidos por la policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo de Nicaragua (…) y alentar a que se proceda a identificar a los responsables, a través de los procedimientos legales correspondientes y exigir el desmantelamiento de los grupos parapoliciales”.
La crisis nicaragüense fue desencadenada, el 18 de abril, a raíz de un fallido decreto presidencial que procuraba reformar el sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Retirado el decreto, la protesta generalizada se centró en la masiva exigencia popular de que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien a sus respectivos cargos –demanda que la pareja gobernante se rehúsa a atender-.
