George Rodríguez EP. Piquetes exprés, pitazos, y cacerolazos, reemplazaron, la tarde de este sábado, la manifestación que, programada por la opositora y multisectorial Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), fue prohibida por la Policía Nacional de Nicaragua.
Grupos de opositores al régimen del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, hicieron rápidas apariciones en diferentes puntos de Managua, la capital nacional, coreando consignas antigubernamentales, agitando banderas nacionales, haciendo sonar silbatos, golpeando cacerolas, de acuerdo con versiones periodísticas locales.
Los medios documentaron una amplia movilización policial, en diversos puntos capitalinos, pero no informaron, durante la tarde, sobre incidentes entre efectivos de la fuerza de seguridad y manifestantes.
La opción por esas formas de protesta pacífica fue anunciada el viernes, por la UNAB, en redes sociales.
“No nos desmovilizamos”, indicó la organización, en un volante circulado por esa vía, y convocó a “pitazo y cacerolazo de las 12 a las 2 PM”, y a “jornada de piquete exprés de las 2 a las 4 PM”, además de recomendar: “sacá tu bandera en defensa de nuestros derechos constitucionales”.
La decisión obedeció a que la autoridad policial resolvió prohibir la manifestación originalmente programada.
En la resolución emitida el viernes, el jefe de la Dirección de Seguridad Pública de la Policía Nacional, comisionado general Olivio Hernández, indicó la decisión de “no autorizar la movilización pública que pretende realizar el día sábado 6 de abril 2019, la autodenominada Unidad Nacional Azul y Blanco”.
Hernández argumentó, en el texto de seis puntos resolutivos contenidos en tres páginas, que la UNAB ha tomado parte en alteraciones al orden público, en el marco de las actividades que llevó a cabo los tres sábados anteriores, en Managua.
“La autodenominada Unidad Nacional Azul y Blanco, estuvo involucrada en las graves alteraciones al orden público ocurridas durante los últimos tres fines de semana, en el Centro Comercial Metrocentro en la Ciudad de Managua, en los que resultaron personas heridas y afectadas las actividades de comercio y de recreación, hechos que continúa investigando nuestra institución policial”, planteó, en el quinto punto.
De acuerdo con lo informado en cada una de esas fechas, por la UNAB y por medios de comunicación independientes, los pacíficos piquetes exprés llevados a cabo, respectivamente, los anteriores tres sábados, fueron violentamente reprimidos por fuerzas policiales y parapoliciales.
Las pacíficas acciones opositoras de este sábado, se llevaron a cabo doce días antes de que se cumpla un año desde el estallido de la violenta crisis sociopolítica que golpea a Nicaragua.
Estallada el 18 de abril de 2018, la dramática situación ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado considerablemente a la economía nacional, y determinado que decenas de miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado, de ser únicamente masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-, la que está actualmente centrándose en periodistas y medios de comunicación independientes lo mismo que en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.


