George Rodriguez EP. El Subcomité del Hemisferio Occidental del Congreso de Estados Unidos aprobó por unanimidad, este jueves, una resolución de condena al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por la violencia que hace casi tres meses golpea a Nicaragua.
La Resolución H. Res. 981, del subcomité de la Cámara de Representantes, declaró, al mandatario, responsable de las acciones de violencia en el marco de la represión gubernamental contra manifestantes opositores, de acuerdo con el texto.
El texto debe pasar a al Comité de Relaciones Exteriores de la cámara baja, y, luego a debate y votación en el plenario de la cámara baja.
La aprobación tuvo lugar luego de que el subcomité recibió tres análisis de la compleja situación nicaragüense, respectivamente proporcionados por el embajador de Estados Unidos en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, el también embajador y experto negociador estadounidense Michael Kozak, y Barbara Feinstein, de la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda Internacional (United States Agency for International Aid, USAID).
Trujillo, quien planteó la necesidad de ejercer presión internacional sobre Ortega, informó al subcomité que Estados Unidos impulsa, en la OEA, la aprobación de una resolución en ese sentido.
“Teniendo amigos y aliados apoyándonos en la OEA, estamos impulsando una resolución, que esperamos se introduzca mañana o la próxima semana”, para cuya aprobación se requerirá 18 votos, como mínimo, indicó.
Por su parte, el presidente del subcomité, Paul Cook, dijo que, “durante demasiado tiempo, Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, han pisoteado las instituciones democráticas de Nicaragua”, además de que, “por medio de la corrupción y la codicia por el poder se han enriquecido a costa de su pueblo”, y, “hoy, el pueblo nicaragüense anhela la libertad y una oportunidad para vivir en verdadera democracia”.
Los esfuerzos en marcha por lograr la pacificación de ese país centroamericano, el presidente mantiene la fuerte represión, precisó Cook, quien agregó que la situación requiere acciones firmes por parte de gobiernos americanos, incluido el estadounidense.
“A pesar de los esfuerzos por lograr una solución pacífica a la crisis, Ortega sigue desatando sus fuerzas de seguridad contra su pueblo”, por lo que “Estados Unidos y la región deben hacer más”, con el propósito de “avanzar en la libertad y la democracia en Nicaragua”, advirtió.
Por suyo parte, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien integra el subcomité, responsabilizó a Ortega y a Murillo por lo que describió como la desarticulación de la institucionalidad nicaragüense.
“Ortega, a través de artimañas, logró posicionarse en el lugar que ocupa, con la ayuda de su la esposa, la denominada vicepresidenta Rosario Murillo, que ha sido capaz de debilitar y desmantelar sistemáticamente las instituciones democráticas en Nicaragua”, aseguró Ros-Lehtinen.
La audiencia se llevó a cabo un día antes de que el Consejo Permanente de la OEA realice una sesión extraordinaria para abordar la evolución de la violenta situación nicaragüense.
La sesión se llevará a cabo a solicitud de Argentina, Canadá. Chile, Estados Unidos, y Perú.
La violenta crisis sociopolítica nicaragüense, que estalló el 18 de abril –a raíz de fracasadas reformas al sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS)-, ha cobrado más de 300 vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, y causado fuerte daño económico.
