George Rodríguez EP. El arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, informó sobre el fallecimiento, este sábado, de dos estudiantes universitarios, en el marco de un ataque de grupos parapoliciales, y subrayó la voluntad del arzobispado en cuanto a continuar con los esfuerzos por reiniciar el interrumpido Diálogo Nacional en procura de solución negociada a la vio, lenta crisis sociopolítica que golpea a Nicaragua.
Los dos fallecidos estaban, junto con decenas de otros estudiantes, en las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en Managua, la capital nicaragüense, cuando el grupo fue atacado, durante unas 18 horas a partir de la noche del viernes, por grupos paramilitares cuyos integrantes dispararon, reiteradamente y en ráfagas de proyectiles, armas de alto calibre, dijo Brenes, a periodistas, en la capitalina Catedral Metropolitana.
Brenes informó que desarrolló gestiones, ante autoridades, en procura de salvaguardar la vida de las personas sitiadas dentro de la sede de la UNAN, y que varios de los heridos lograron llegar a la cercana parroquia Jesús de la Divina Misericordia.
Uno de los estudiantes baleados falleció en la sede de la Unan, mientras el otros falleció en el templo católico, según versiones periodísticas locales.
“Desgraciadamente, dos jóvenes, por la mañana, perdieron la vida”, algo que, “para nosotros, es lamentable, y hemos dicho en muchas ocasiones: ‘ni un muerto más’, pero, lastimosamente, hemos visto, en estos últimos días, también, una cantidad de nicaragüenses (…) indistintamente de su ideología y su pensamiento”, expresó el arzobispo.
El sacerdote relató que, acosados por la agresión armadas, los más de cien estudiantes procuraron la protección eclesiástica.
“Han sido, prácticamente, más de doce horas de gestiones, cuando los muchachos que estaban en la UNAN sintieron que estaban siendo atacados, y una de sus primeras reacciones fue sentir el amparo y pedir el apoyo de la Iglesia”, indicó, para agregar que “ellos acudieron, prácticamente, a ponerse bajo la sombra de la Iglesia, en la parroquia más cercana que tenemos, que Jesús de la Divina Misericordia”.
El cardenal señaló que, conjuntamente con el nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag –con quien por la mañana llegó a la parroquia-, desarrolló, durante varias horas, gestiones en procura de proteger la vida de los estudiantes.
“Junto con su excelencia el señor nuncio, monseñor Waldemar, con su secretario, y los otros obispos de la Conferencia Episcopal, hemos estado cumpliendo esfuerzos en vista de que se respetara la vida” de los jóvenes, planteó.
Brenes informó que este sábado, a las 7 AM hora nicaragüense, logró, junto con Sommertag, ingresar a la parroquia, luego de haber gestionado que se permitiera el acceso de ambulancias a la UNAN y al templo.
“Le hemos solicitado todo el apoyo, a la Presidencia, para ingresar nosotros, las ambulancias, y también los autobuses”, para el transporte de heridos, agregó el cardenal, quien también es presidente de la CEN.
Al explicar su llegada por la mañana, a la parroquia, Brenes dijo que inició, por la noche, gestiones en procura de proteger a los estudiantes, pero que, dado el riesgo implícito en cualquier desplazamiento nocturno, la opción fue esperar a las primeras horas de luz.
“Desde ayer (jueves por la noche), estamos haciendo las gestiones, pero yo, personalmente, miraba que era bastante difícil, poder recuperar (…) a los jóvenes, porque eran más de cien (…) tomamos la decisión de hacerlo a la luz del día, porque nosotros tenemos un dicho –‘en las noches, todos los gatos son pardos’- y, ahí, cualquiera podía correr peligro y riesgo, y lo importante, para nosotros, como sacerdotes, era resguardar la vida de todo estos jóvenes”, dijo.
Interrogado respecto al riesgo de represalias que puedan correr los heridos, Brenes dijo que solicitó garantías para las víctimas, aunque aclaró que, dado el contexto de violencia inoperante hace casi tres meses en Nicaragua, ninguna persona está segura
“Nosotros hemos pedido la seguridad, pero yo creo que todos no tenemos esa seguridad, yo creo que todos estamos, aquí, corriendo el peligro, y es un riesgo”, subrayó.
En cuanto a la perspectiva de continuar con el interrumpido Diálogo Nacional, en el contexto de persistente violencia, Brenes aseguró que las conversaciones constituyen la única vía de solución a la presente crisis nacional.
“Ustedes han oído al papa Francisco, en las intervenciones que ha hecho, que él valora el diálogo, y todos estamos conscientes de que, solamente con el diálogo, se solucionarán los problemas”, aseguró.
La violenta situación sociopolítica nicaragüense estalló el 18 de abril, a raíz de un fallido decreto presidencial que apuntaba a reformar el sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Retirado el decreto, la protesta generalizada se centró en la exigencia popular de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien a sus respectivos cargos.



