Melissa López C. Maderas de película, resistentes al agua, insectos y hongos, no nos las dieron las semillas pero sí la nanotecnología por medio de la Escuela de Ingeniería Forestal del TEC.
La investigación pretende mejorar las propiedades de la madera en contraposición a lo que ya se vende en el mercado, agregando pocas cantidades de nanopartículas en la madera.
Este tipo de tecnología permitiría un ahorro a la industria, ya que si un preservante convencional para la madera necesita 12 kilogramos por metro cúbico, con nanopartículas solo se requiere de 25 a 30 gramos por metro cúbico, “esto es un aspecto rescatable sobre la nanotecnologia que solo requiere de pequeñas cantidades de productos para alcanzar grandes beneficios”, explicó el coordinador de la investigación el Dr. Róger Moya Moya.
Pequeñas partículas que hacen grandes cosas. Esta investigación desarrolla tres tipos de nanoparticulas en madera o productos utilizados en esta.
El primer uso sería para aumentar la durabilidad ante el ataque de insectos y hongos, por medio de nanopartículas de plata y nanotubos de carbono, “esto consiste en impregnar la madera con una solución de estas nanoparticulas utilizando métodos tradicionales como pintarla o sumergirla en la misma” indicó Moya.
El segundo método de aplicación es el empleo de adhesivos de nanotubos y nanoarcilla para reforzar la madera, “se utiliza la cola blanca, conocida popularmente como Resistol, a la que se le agrega las nanoparticulas mencionadas anteriormente usando una batidora de cocina”, agregó Moya.
Por último, la madera recibe un acabado contra la radiación ultravioleta a través de nanopartículas de óxido de titanio, que se aplican como pintura aumentando su resistencia
“El proyecto arrancó en julio del año 2012, basado en el creciente desarrollo en el área de la nanotecnología que se da en el país, y en el hecho de que la madera es un producto importante para la construcción susceptible a degradarse. Los avances científicos ha demostrado que se puede aplicar esta tecnología al manejo de la madera ¿porque no hacerlo en Costa Rica?”, expresó Moya.
Las nanoparticulas que se utilizarían serán adquiridas en el exterior y se adaptarán a los productos costarricenses, ya que la investigación se basa en cómo aplicar este tipo de partículas no en cómo hacerlas.
“Lo que se intenta es aumentar la durabilidad de la madera, un producto sostenible que además, representa uno de los principales fijadores de carbono en tiempos en los que se habla de carbono neutralidad”, comentó Moya.
En estos primeros meses del año la investigación se centra en un proceso de exploración para determinar qué nanopartículas se pueden usar, posteriormente será de investigación básica y se concluirá con el lanzamiento a nivel industrial.
“A finales del próximo año se espera que estén listos para salir al mercado tanto el preservante para madera como un adhesivo para la misma”, agregó Moya.
Esta técnica se implementara inicialmente en especies forestales costarricenses de plantación como: melina, teca y acacia; tres usadas en mueblería como cedro, laurel y caobilla y dos de bosque secundario con mucho potencial en el futuro como son balsa y botarrama.
“Esta técnica de nanotecnología en países desarrollados ya se han implementado e incluso, desde hace dos a tres años se pueden conseguir productos con este tipo de técnica a nivel internacional, no obstante, en América Latina Costa Rica, Chile y Brasil, somos los primeros países que estamos incursionando en el uso de estos materiales”, mencionó Moya.

