El “Solitario George” fue encontrado en 1972 en la Isla Pinta (Galápagos) por unos cazadores de cabra. Desde entonces permaneció al cuidados de especialistas, quienes en múltiples ocasiones intentaron reproducir su especie.
El reptil fue hallado muerto la mañana en su corral del centro de crianza de tortugas gigantes, ubicado en Puerto Ayora, isla Santa Cruz.
La necropsia fue realizada por un equipo de científicos y técnicos conformado por Marilyn Cruz, veterinaria especializada en vida silvestre; Washington Tapia, Biólogo especialista en reptiles de Galápagos; James Gibbs, Biólogo especialista en reptiles y asesor científico de la DPNG”, informó la Dirección del Parque Nacional Galápagos, Ecuador.Los especialistas indicaron que la tortuga murió por un paro cardíaco.
“Se registraron las medidas y largo del cuerpo, cuyas partes fueron revisadas minuciosamente sin encontrar nada anormal. Tras abrir el caparazón, todos los órganos fueron revisados y no se encontró ninguna anomalía, excepto que su hígado tenía una coloración fuera de lo normal, presumiblemente propio de la edad. El cuerpo de Solitario George será embalsamado y exhibido para que las futuras generaciones lo conozcan. La exposición será presentada en un centro de interpretación dedicado sólo para tortugas terrestres, que será construído y llevará el nombre de esta tortuga”, indicó la Dirección del Parque.

Don Fausto, el gran amigo del “Solitario George”
Don Fausto Llerena, guardaparque de Galápagos, se llevó una triste sopresa cuando revisó por la mañana el corral del “Solitario George”. Al revisar al quelonio se dio cuenta que estaba sin vida. Su cuerpo estaba en una posición como dirigiéndose al bebedero de agua.
Y es que don Fausto fue uno de los que encontraron a Solitario George en Isla Pinta en 1972, cuando se consideraba que esa especie estaba extinta. En 1982 se convirtió en su cuidador y, desde entonces, don Fauto estuvo involucrado a la vida del reptil, creándose entre ambos una gran amistad.
“Los 40 años de trato entre el guardaparque y la tortuga generaron una afinidad, que Fausto describe como familiaridad, pues cuando llegaba a su corral estiraba su cuello como si intentaba saludarlo o recibirlo. Fausto lamenta la pérdida, pero consciente de la avanzada edad de esta especie que se extinguió ante la vista de todos quienes lo visitaron, seguirá su trabajo con el mismo entusiasmo que todos los guardaparques dedican a la conservación de estas especies”, expresó Edwin Naula, Director del Parque Nacional Galápagos.