Aarón Chinchilla | EP. El exdictador panameño Manuel Antonio Noriega murió la noche del lunes 29 de mayo en el hospital Santo Tomás de Ciudad de Panamá. La causa del fallecimiento se debió a complicaciones por un tumor cerebral que lo mantuvieron en coma desde marzo anterior.
El conocido “Hombre fuerte de Panamá”, que gobernó entre 1983 y 1989, estableció una dictadura militar que sumió a su país en una severa crisis económica, política y social. En diciembre de 1989, Estados Unidos invaden militarmente Panamá, provocando la muerte de cientos de civiles, además de la rendición y detención de Noriega.

Mediante su cuenta de Twitter, el actual presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, exhortó que se mantuviera el respeto por los familiares del ex dictador. Por otra parte no hubo ningún tipo de ceremonia oficial por el deceso de Noriega.
Muerte de Manuel A. Noriega cierra un capítulo de nuestra historia; sus hijas y sus familiares merecen un sepelio en paz.
— Juan Carlos Varela (@JC_Varela) May 30, 2017
Manuel Antonio Noriega tuvo múltiples sentencias en su contra. En 1992 fue juzgado en los Estados Unidos y condenado a 40 años de prisión por estar relacionado con el Cartel de Medellín, lavado de dinero y conspiración. No obstante, solo cumplió 20 años de condena.
A principios de 2008, Francia solicitó su extradición por el delito de lavado de dinero. En 2010, llegó a dicho país en donde cumplió una condena de siete años.
En diciembre de 2011, Noriega fue extraditado a Panamá para ser juzgado por multiples violaciones a los derechos humanos, además de tener en su contra fuertes acusaciones por la desaparición y homicidio de los lideres de izquierda Hugo Spadafora, Moisés Giroldi y Heliodoro Portugal, además de la llamada masacre de Albrook, sin embargo, se cancelaron las audiencias de juicio por los problemas de salud del ex dictador.
Con el fallecimiento de Noriega, se cierra un episodio más de la época de gobiernos militares dictatoriales del siglo XX en América Latina.


