Redacción| EP. A punto de cumplir 31 años y después de una larga agonía, murió este fin de semana “Arturo”, el último oso polar en cautiverio en Argentina, en el cuestionado zoológico de Mendoza.
El oso polar, que también era conocido como “el animal más triste del mundo”, murió a miles de kilómetros de su hábitat natural, el Ártico, debido a graves problemas de salud por su hábitat adverso en el zoológico.
Según un comunicado del gobierno de Mendoza, Arturo falleció por un “desbalance hemodinámico”, lo que desencadenó en una “descompensación multisistémica”.
Organizaciones ecologistas lograron juntar más de 400.000 firmas para trasladarlo a una reserva natural canadiense, pero el movimiento fue frenado por su precario estado de salud, con casi 23 años de cautiverio.

