Aarón Chinchilla EP. | El Gobierno de la República, a través del Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) y del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (MIVAH), entregó 196 nuevas casas, las cuales responden y respetan la cultura tradicional Cabécar.
Los espacios son soluciones arquitectónicas que respetan tanto el entorno, tradiciones y costumbres de los pueblos originarios y además, tomaron en consideración otros factores como el clima y la identidad de las comunidades.
La construcción se basó en estudios sociológicos y se rescata la esencia básica de la arquitectura pasiva, que implica una casa levantada del piso para protegerla de las inclemencias del tiempo, aleros grandes para protegerlos de la lluvia y del sol y ventilación cruzada.
En algunos casos, las edificaciones no contaban con suministro de energía eléctrica por lo que se instalaron paneles solares para garantizar iluminación durante las noches y la conexión de utensilios de cocina o radios. Las casas se edificaron en el terreno otorgado a cada familia por parte de la asociación comunal.
“Respetamos y fomentamos las tradiciones y costumbres indígenas. La construcción se basó en estudios sociológicos previos que nos dieron claridad para el desarrollo de estas casas y lograr el confort de sus ocupantes”, manifestó la ministra Irene Campos.
Las viviendas fueron construidas en las comunidades de Alto Cuen, Alto Jabuy, Arrocero, Bella Vista, Boca Cuen, Calvery, Cerere, Cuchey, Gavilán, Isla Cuen, Jabuy, Kunabri, Moi, Nimari y Suruy, en el territorio Indígena de Tayní.
Este tipo de iniciativas, adaptadas a las necesidades de los pueblos indígenas y consensuados con Asociaciones de Desarrollo Indígena (ADI), se ha implementado también en otros territorios como Abrojo Montezuma, Talamanca Bribri y Bajo Chirripó. Además, se proyectan otras construcciones en Rey Curré y Salitre.
“De esta manera se brindan soluciones integrales, donde aparte de la vivienda tenemos el elemento económico de reactivación de la zona”, concluyó la jerarca.