Aarón Chinchilla EP. | A través de la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario del Ministerio de Salud, se alertó a la población sobre la venta del guaro “Montano”, el cual estaría adulterado con Metanol.
La alerta fue emitida posterior a que, en los últimos meses, hubieran picos de intoxicación en los diferentes servicios de atención de emergencias. Al ser abordados los pacientes o sus parientes, indicaron que consumieron “Guaro Montano” y en todos los casos, se presentó metanol en el organismo.
Las autoridades señalaron que, además, todos los pacientes ingresaron graves e incluso hubo varias defunciones posterior al consumo.
El “Guaro Montano” se encuentra registrado ante el Ministerio de Salud con el número de registro AS-Ni-12-06730 y está vigente hasta el 13 de agosto del 2022, por lo que se sospecha se trata de una falsificación del mismo, pero ante la imposibilidad de distinguir entre el original y el adulterado y haciendo uso del principio precautorio, se emiten las siguientes recomendaciones:
- No consumir ni adquirir “Guaro Montano”, hasta tanto se levante la alerta
- No comercializar “Guaro Montano” hasta tanto se levante la alerta
- Reportar de inmediato al Ministerio de Salud al correo elizabeth.solorzano@misalud.
go.cr si ha presentado un cuadro de intoxicación por metanol con Guaro adulterado de la marca Montano o de otra marca. Los síntomas, posterior al consumo, son ebriedad, náuseas, mareos, vómito, dolor abdominal y cabeza, además de ataxia (falta de coordinación de los movimientos del cuerpo)
- Denunciar ante el Ministerio de Salud aquellos establecimientos o personas y empresas que se sospeche que están comercializando Guaro Montano adulterado al correo denuncias.drpis@misalud.go.cr
Las personas o empresas que están comercializando Guaro Montano adulterado, se exponen a diversas sanciones tanto administrativas como penales.
El alcohol metílico (metanol) es peligroso, sobre todo por los efectos de un producto de su degradación en el organismo humano que se llama ácido fórmico. Una parte del metanol es eliminado directamente por los pulmones y los riñones, pero el resto se difunde en el cuerpo y se concentra en los tejidos ricos en agua, como los ojos, donde ataca específicamente al nervio óptico.
La intoxicación aguda de metanol se manifiesta, en primer lugar, con mareos, cefaleas (dolores de cabeza), molestias en la visión, delirio y confusión mental. Posteriormente, la intoxicación metílica produce convulsiones y, finalmente, sobreviene un coma.
En caso de supervivencia a una intoxicación aguda de alcohol, las secuelas (temblores y pérdida de agudeza visual) persisten en muchos casos. No existe ningún tratamiento particular ni se conoce ningún antídoto.
La dosis que provoca la muerte es de 10,3 a 200 milílitros. La lentitud con que se elimina del organismo hace del metanol un producto especialmente tóxico. Incluso una dosis rnuy baja puede provocar una disminución de la visión, si la intoxicación se repite con frecuencia, como ocurre cuando se produce por inhalación.
