George Rodríguez EP. Centenares de migrantes centroamericanos indocumentados intentaron este domingo cruzar, desde territorio de México, el límite entre ese país y Estados Unidos, pero fueron repelidos por efectivos de la policía fronteriza estadounidense según versiones periodísticas originadas en el lugar del incidente.
Se trata de una parte de los miles de integrantes de un multitudinario contingente –incluidos niños y mujeres, algunas embarazadas-, quienes caminan desde el Triángulo Norte de Centroamérica –El Salvador, Guatemala, Honduras-, hacia Estados Unidos, cubriendo un recorrido superior a 4,000 kilómetros, mayoritariamente a través de territorio mexicano.
Centenares de migrantes lograron superar el cordón de seguridad establecido por la Policía Federal de México, tratando de llegar al puesto fronterizo de El Chaparral, en Tijuana, ubicado frente a similar instalación en la sudoccidental ciudad estadounidense de San Ysidro.
Sin embargo, las autoridades Estados Unidos cerraron el puesto de San Ysidro, y efectivos de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol) de ese país los reprimieron mediante el uso de gas lacrimógeno.
Las versiones periodísticas no indicaron si el incidente resultó en personas heridas o lesionadas.
El primero de por lo menos cuatro núcleos de la multitudinaria marcha –que ha dado en llamarse “caravana”-, salió el 13 de octubre, de Honduras, y se le han sumado por lo menos tres grupos que iniciaron en diferentes fechas, desde El Salvador, el extenso recorrido.
Aproximadamente dos mil personas llegaron este mes a la noroccidental ciudad mexicana de Tijuana, ubicada junto al extremo osete de la frontera terrestre de 3,155 kilómetros compartida por México y Estados Unidos.
Al lugar siguen llegando caminantes.
Las autoridades de Tijuana han habilitado una instalación deportiva para, precariamente, alojar a los caminantes.
En declaraciones que formuló el 16 de noviembre, ante la llegada de los aproximadamente dos mil caminantes iniciales, Francisco Rueda, secretario de Gobierno de Baja California, el estado mexicano donde se ubica Tijuana, dijo que esas personas se sumaron a las aproximadamente cuatro mil quienes ya aguardaban turno para tramitar el ingreso a Estados Unidos.
“Si los que llegan hoy se ponen en la fila, por lo menos estamos considerando que estarán acá cuatro meses, mínimo”, aseguró Rueda, a medios de comunicación locales.
El jerarca del noroccidental estado mexicano que limita con Estados Unidos, advirtió que el gobierno que integra no cuenta con los recursos necesarios para dar la atención adecuada a estos migrantes ni a los que seguirán llegando a la ciudad, y señaló que el gobierno municipal de Tijuana está en igual situación.
En virtud de que huyen de un contexto de violencia y falta de oportunidades en sus países origen, los caminantes tienen la intención de solicitar refugio en territorio estadounidense.
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump –un firme opositor al ingreso de migrantes indocumentados a ese país-, ha planteado que, quienes lleguen a la frontera binacional deberán aguardar a que las autoridades fronterizas estadounidenses procesen las respectivas solicitudes.



