El consejo de gobierno nombré este miércoles a Laura Ávila Bolaños de 53 años como la nueva presidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y quien la conoce muy bien, ya que era una de las principales asesoras de Marta Esquivel, quien se encuentra suspendida por orden judicial.
“Ante la importancia de brindarle continuidad a la ruta de la salud, Ávila Bolaños fue designada hasta tanto no se cuente con una decisión definitiva sobre los recursos presentados por la señora Marta Eugenia Esquivel Rodríguez ante el Juzgado Penal de Hacienda”, indicaron en el gobierno por medio de un comunicado de prensa.
Tras conocerse la designación, las reacciones no se hicieron esperar y aunque hay una coincidencia en que era necesario hacer el nombramiento, la personas designada parece que no fue del agrado de la mayoría.
Según la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) este nombramiento solo ratifica la preocupante tendencia a la improvisación en la conducción de la institución.
“Los desafíos que enfrenta esta entidad —como la sostenibilidad financiera, la atención a las listas de espera, la modernización tecnológica y la mejora en la calidad del servicio— requieren un liderazgo estable, con visión de largo plazo y con el respaldo político necesario para tomar decisiones estructurales, peor aún, que se ponga en la cabeza de la Caja a una persona que ha acuerpado a Marta Esquivel, quien es investigada por las autoridades por el caso “Barrenador”, indicó Luis Chavarría, secretario general de UNDECA.
Mientras que la diputada liberacionista, Andrea Álvarez dijo que “por un lado efectivamente era importante el nombramiento de una presidencia ejecutiva, pero por otro lado el nombramiento de esta persona en específico, resulta altamente cínico por parte del gobierno porque es la mano derecho de una persona que se encuentra cuestionada”.
Pero diferente a ella, la diputada Rocío Alfaro del Frente Amplio apoyó la decisión “nos parece un nombramiento necesario, tardío desgraciadamente, porque ha pasado demasiado tiempo la Junta Directiva de la Caja sin poder reunirse a tomar decisiones, son más de 300 asuntos pendientes. Vemos que el perfil de la recién nombrada es con la especialidad en resolución de conflictos, eso podría ser muy saludable”.

