Tras un intenso debate y luego de superar más de 5.000 mociones presentadas , la Asamblea Legislativa aprobó este miércoles en primer debate el polémico proyecto de ley de jornadas excepcionales, conocidas comúnmente como jornadas de 12 horas laborales o “4-3”.
La iniciativa avanzó en el Plenario gracias a 31 votos a favor, provenientes principalmente de los legisladores del partido oficialista Pueblo Soberano (PPSO) y de la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
Por otro lado, la iniciativa sumó 19 votos en contra, conformados por el bloque opositor integrado por el Partido Liberación Nacional (PLN), el Frente Amplio (FA) y la diputada Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC).
El texto aprobado establece una modalidad de trabajo excepcional que modifica la jornada laboral convencional:
Esquema de días: Para el caso de las jornadas diurnas, se plantea un esquema de cuatro días de trabajo continuo y tres días libres. En el caso de las jornadas nocturnas, la propuesta establece tres días de trabajo y cuatro días de descanso.
Límite de horas: Las jornadas diarias podrán extenderse hasta por 12 horas en determinadas actividades autorizadas.
Sectores aplicables: El modelo está dirigido a sectores específicos como manufactura tecnificada, industria de implementos médicos, servicios de apoyo y servicios corporativos que operan en diversas zonas horarias. Queda expresamente excluido el sector público.
Compensación y descansos: Los trabajadores bajo este régimen recibirán un recargo salarial del 17% adicional para jornadas diurnas o mixtas, y del 25,5% para jornadas nocturnas. Además, se contemplan 90 minutos diarios destinados a alimentación y descanso, los cuales se contabilizan como tiempo efectivo de trabajo.
Voluntariedad: El cambio a esta modalidad debe ser estrictamente voluntario y constar por escrito; el patrono no puede imponerlo de forma unilateral ni tomar represalias contra quienes se nieguen a adoptarlo. Asimismo, la normativa prohíbe aplicar este esquema en trabajos pesados, peligrosos o insalubres, así como a personas menores de edad, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Choque de posiciones en el Plenario
La votación dejó en evidencia la profunda división política que genera el proyecto en el Congreso:
Desde la bancada de Pueblo Soberano, el diputado Gerald Bogantes defendió la medida argumentando el dinamismo económico y el esquema de descansos, señalando además que tras los cuatro días de la jornada excepcional existen mecanismos para laborar días adicionales de forma voluntaria y con el respectivo pago de horas extra, previo acuerdo entre las partes.
Mientras tanto, los sectores opositores calificaron la iniciativa de precarizadora y como un retroceso en los derechos de la clase trabajadora. Desde el PLN, el jefe de fracción Álvaro Ramírez cuestionó que el oficialismo devolviera el texto a su versión original eliminando la obligatoriedad de que los trabajadores decidieran mediante votación interna si la medida aplicaba en sus centros de trabajo.
Próximos pasos y el filtro constitucional
A pesar de haber superado el primer debate, el camino del proyecto aún no está completamente cerrado. Las fracciones del Partido Liberación Nacional y del Frente Amplio anunciaron que interpondrán una consulta facultativa de constitucionalidad ante la Sala IV.
Esta acción suspenderá temporalmente la discusión del segundo debate —programado inicialmente para el próximo martes 13 de octubre— hasta que el alto tribunal emita un criterio sobre el fondo y la forma del texto propuesto. De recibir el visto bueno de la Sala Constitucional, el proyecto regresará al Plenario para su votación definitiva en segundo debate.


