George Rodríguez EP. Legisladores de Estados Unidos, encabezados por la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, cumplen una visita al Triángulo Norte de Centroamérica-El Salvador, Guatemala, Honduras-, informó, este jueves, la oficina de prensa de la parlamentaria.
Cumplida la gira por los tres países, el grupo se dirigirá a la ciudad estadounidense de McAllen, en el sureño estado de Texas –fronterizo con México-, para observar, en centros de detención para migrantes irregulares, las condiciones en las cuales ciudadanos de los tres países son mantenidos en reclusión, tras su captura cuando intentaban ingresar a territorio de Estados Unidos, de acuerdo con lo indicado por la oficina de prensa, en un comunicado.
Al respecto, versiones periodística originadas en la capital de Guatemala informaron sobre la llegadas del grupo encabezado por Pelosi e integrado por otros doce legisladores estadounidenses de las bancadas lo mismo demócrata que republicana.
Citada en el comunicado, al inicio de la gira, Pelosi enumeró los objetivos de la misión emprendida por el grupo.
“Aspiramos a fortalecer nuestra asociación, para mejorar la seguridad y la estabilidad regionales, crear mayor oportunidad económica, combatir la corrupción, y avanzar en derechos humanos, para que la gente prospere, con más seguridad, en sus comunidades”, planteó la congresista.
El grupo tiene proyectado, en los tres países, reunirse con múltiples sectores, agregó.
“En nuestras reuniones con representantes del Gobierno, el (poder) judicial, la sociedad civil, grupos comunitarios y de fe, el sector privado, y organizaciones de derechos humanos, renovaremos nuestro compromiso para hacer avanzar nuestros intereses compartidos, y para ayudar a empoderar, a la gente del Triángulo Norte, para que construya, en su lugar de origen, un mejor futuro”, explicó.
El aporte de los inmigrantes de la región, al país norteamericano, también será un componente de la agenda para la gira, indicó, además.
“También aspiramos a honrar los vínculos culturales y familiares que conectan a nuestro pueblo y las enormes contribuciones que, generaciones de inmigrantes de la región, han hecho a Estados Unidos”, puntualizó.
El comunicado incluyó la lista de parlamentarios visitantes, y detalles de la agenda que el grupo desarrollará en McAllen, ciudad en la margen estadunidense del binacional Río Bravo, ubicada frente a la ciudad mexicana de Reynosa, en el norteño estado de Tamaulipas, limítrofe con Estados Unidos.
“Tras concluir su visita los países del Triángulo Norte, la delegación viajará a McAllen, Texas, para ver las condiciones de detención para migrantes de Centroamérica y para reunirse con líderes de fe y comunitarios, así como con familias que buscan asilo”, de acuerdo con la información oficial.
En el comunicado se hizo, además, referencia a las críticas condiciones en que esas personas son mantenidas en reclusión.
“Muchos miembros de la delegación han hecho varias visitas a la frontera, donde se han angustiado por la horrible situación”, señaló la oficina de prensa de Pelosi, e informó que “los demócratas de la Cámara constantemente visitarán la frontera para exigir que las condiciones sean mejoradas para reflejar los valores estadounidenses y para respetar la dignidad de cada persona”.
Tenaz enemigo de la inmigración indocumentada -específicamente, del masivo movimiento humano originado en el Triángulo Norte, con rumbo a Estados Unidos, recorriendo unos cuatro mil kilómetros, principalmente por territorio del limítrofe México-, el presidente estadounidense, Donald Trump, viene imponiendo una serie de acciones, que son blanco de fuertes críticas de diversos sectores, para frenar esos desplazamientos.
Se trata de miles de personas –incluidos niños y mujeres, algunas de ellas embarazadas- quienes huyen de la inseguridad ciudadana –generada por violencia de pandillas y organizaciones de crimen organizado internacional- y de la falta de oportunidades de esos tres países, caracterizados, además, por críticos contextos socioeconómicos.
Estos migrantes son rechazados, por fuerzas militares estadounidenses, cuando intentan cruzar, desde el lado mexicano, la Frontera Sur de Estados Unidos, además de que, centenares de esas personas son, en estos días, blanco de cacería policial, con alto número de detenidos.
Sumado a ello, el gobierno de Trump presionó a su contraparte del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y logró, el 7 de junio, la firma de un acuerdo bilateral que obliga, a la parte mexicana, a implementar medidas para frenar la migración irregular hacia Estados Unidos –lo que está ocurriendo-.
SEA PARTE
Apostamos por un periodismo independiente, donde Usted como socio y socia contribuye a producir información de calidad.
Con su aporte estará apoyando un periodismo libre y transparente, que profundiza en los hechos que tienen un impacto real en las personas.



