Este grupo de científicos desarrolló un novedoso sistema que permite inyectar una gran variedad de fármacos a través de la piel, sin necesidad de emplear agujas.
Dicho trabajo fue publicado por la revista Medical Engineering & Physics y actualmente los creadores de este invento están realizando pruebas que permitirán adaptarlo a los diferentes tipos de piel.
Este dispositivo se adaptará a las características propias de cada piel, lo que hará posible que sea aplicado tanto a la de un bebé como a la de una persona adulta, esto debido a su capacidad para modular la corriente aplicada y regular así la cantidad y profundidad de las dosis con la velocidad de la inyección.
El proyecto consiste en inyectar los fármacos a través de un chorro a presión que penetra la piel casi a la velocidad del sonido, algo que -por ejemplo- no pueden hacer otros dispositivos de chorro, similares a éste, sin embargo, como su diámetro es comparable a la trompa de un mosquito no genera dolor alguno.
Entre sus beneficios destaca: la reducción de lesiones productos de pinchazos frecuentes por enfermedades como la diabetes, así como la disminución de la cantidad de accidentes en el personal de centros médicos que se pinchan accidentalmente con agujas, además de todas aquellas personas que tienen algún temor a las jeringas.
Asimismo, el aparato funciona con un sistema de Fuerzas de Lorentz ,que consiste en un pequeño y potente imán, rodeado por una bobina de alambre que, a su vez, va conectada al pistón de la ampolla que contiene la droga.
Cuando ha esta se le aplica corriente se interactúa con un campo magnético que empuja el pistón hacia adelante a gran presión y velocidad, expulsando el fármaco a través de la bombilla de la ampolla en el cuerpo del paciente.
Por otra parte, este dispositivo trabaja mediante dos fases: una de alta velocidad para entrar en la piel y llegar a una cierta profundidad, y una segunda fase en inferior presión para administrar el fármaco en una corriente lenta que permite la absorción.
Sin embargo, este tipo de inyección está limitada a medicamentos que vengan en formulación líquida, que suelen requerir condiciones de refrigeración para su almacenamiento. No obstante, este conjunto de científicos ya está desarrollando un sistema que incorpore vibración con la finalidad de poder disolver polvos en agua.
