Redacción | EP. Tras enterarse de que el primer ministro de su país, Sigmundur David Gunnlaugsson, estaba vinculado con la investigación de los “Panama Papers”, miles de islandeses salieron a las calles para pedir su renuncia.
Los manifestantes llegaron la plaza central de Reikiavik, frente a las oficinas del primer ministro en el Parlamento con gritos de “renuncia ya”.
Además de la ciudadanía, la oposición de izquierda le reclama su dimisión por una empresa creada por su esposa en las Islas Vírgenes Británicas en 2007 para gestionar su fortuna, que aparece en los documentos Panamá Papers.
Según los documentos publicados, Gunnlaugsson, de 41 años, poseía un 50% de dicha empresa hasta finales de 2009. Sin embargo, cuando fue elegido diputado por primera vez en el 2009, omitió esta participación en su declaración de patrimonio.
A pesar de que la población pide su renuncia, el primer ministro indicó en la televisión islandesa que no piensa dejar su cargo y que terminará su periodo de legislatura.


