Redacción| EP. Cuatro meses después del asesinato de la hondureña Berta Cáceres, apareció muerta Lesbia Yaneth Urquía, ambientalista indígena y también integrante del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).
Según confirmaron las autoridades locales, el cuerpo sin vida de la ambientalistas apareció este miércoles en el vertedero municipal de Marcala, en el departamento de La Paz, Honduras.
Las versiones iniciales indican que la mujer salió en bicicleta de su casa el pasado martes 5 de julio en horas de la tarde. Al no saber de ella, los familiares iniciaron la búsqueda, que concluyó con el hallazgo del cuerpo de la ambientalista.
“El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras con mucho pesar comunica a la comunidad nacional e internacional del asesinato de la compañera Lesbia Yaneth Urquía Urquía de 49 años, madre de dos hijas y un hijo, del municipio de Marcala, La Paz”, indicó el COPINH mediante u comunicado.
La líder de COPINH y defensora de los derechos indígenas estaba en contra de la construcción de la represa hidroeléctrica Aurora I del municipio de San José, La Paz.
El asesinato de Yaneth ha tenido lugar en el marco de un proceso de consulta llevado a cabo por el Gobierno de Honduras acerca de la aprobación del proyecto de ley del Mecanismo de la Consulta Previa, Libre e Informada, por la que llevan años luchando las comunidades indígenas en Honduras.
“La muerte de Lesbia Yaneth constituye un feminicidio político que busca callar las voces de las mujeres que con coraje y valentía defienden sus derechos en contra del sistema patriarcal, racista y capitalista, que cada vez más se acerca a la destrucción de nuestro planeta”, denunció COPINH.
La organización responsabilizó del asesinato al gobierno de Honduras, a las fuerzas militares y policiales y a todas las instituciones gubernamentales que deben cumplir con la protección de todas y todos los defensores de derechos humanos y de los bienes comunes de la naturaleza.
El pasado mes de marzo, dos semanas de la muerte de Berta Cáceres, también había sido asesinado Nelson García, integrante también de COPINH. El activista fue asesinado cuando se dirigía a su casa a desayunar y cuando se estaba bajando de un vehículo frente a su lugar de habitación le dispararon quitándole la vida.


