Costa Rica concretó este viernes un hecho sin precedentes: la extradición del exmagistrado Celso Gamboa y del narcotraficante Edwin López, alias “Pecho de Rata”, quienes ya fueron entregados a las autoridades de Estados Unidos para enfrentar cargos por tráfico internacional de drogas.
La salida de ambos se realizó desde el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría a las 8:54 a.m., en medio de un amplio operativo de seguridad coordinado entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el Ministerio Público y agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Se trata de la primera vez en la historia que Costa Rica extradita a ciudadanos nacionales, tras la reforma al artículo 32 de la Constitución Política que habilitó este mecanismo en casos de narcotráfico y terrorismo.
El fiscal general, Carlo Díaz, calificó la jornada como un “hecho histórico”, al considerar que marca un antes y un después en la lucha contra el crimen organizado en el país.
Según destacó, la operación refleja la cooperación internacional entre autoridades costarricenses y estadounidenses para desarticular estructuras criminales transnacionales.
Traslado bajo fuerte seguridad
Ambos imputados fueron trasladados desde celdas de máxima seguridad hasta la terminal aérea, donde un avión del gobierno estadounidense ejecutó el traslado directo hacia Dallas, Texas.
Como parte del procedimiento, se realizó la entrega formal a las autoridades norteamericanas, incluyendo controles médicos, revisión migratoria y el cambio de custodia, pasando a manos de agentes estadounidenses.
Los cargos
Tanto Gamboa como López son requeridos por la justicia de Estados Unidos por presunta participación en redes internacionales de narcotráfico.
En el caso del exmagistrado, la acusación lo vincula con conspiraciones para fabricar, transportar y distribuir cocaína con destino final en territorio estadounidense.
Por su parte, “Pecho de Rata” es señalado por su presunta participación en estructuras de tráfico internacional, con antecedentes por delitos relacionados con drogas.
La extradición de ambos marca un hito en la política criminal del país y envía un mensaje claro: los ciudadanos costarricenses vinculados a redes internacionales ya no estarán protegidos por la imposibilidad de ser enviados al extranjero.
