
Las dos mujeres que se sentarán en la mesa de conversaciones son la estadounidense Roberta Jacobson, secretaria adjunta para Latinoamérica, y la cubana Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex).
La histórica reconciliación fue anunciada hace cinco semanas por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro. Entre otros temas, ambas delegaciones debatirán temas migratorios y los pasos para restablecer las relaciones diplomáticas, rotas en 1961, tras el triunfo de la Revolución Cubana, liderada por Fidel Castro en 1959.
No obstante, el embargo estadounidense vigente desde 1962, se mantendrá, pues solo puede ser eliminado por el Congreso estadounidense.
“No vamos con expectativas de cerrar todos los temas en estas primeras conversaciones, el ritmo depende en buena medida del gobierno cubano. El compromiso con los derechos humanos y la democracia se mantendrá en el centro de nuestra política”, dijo ayer a la prensa un alto funcionario del Departamento de Estado en Washington.
“Cuando se establecen relaciones diplomáticas ya nadie impone nada. El embargo a Cuba fue diseñado para cambiar el régimen, pero al establecer relaciones diplomáticas con un país se reconoce a su gobierno”, explicó a la agencia AFP el analista Peter Schechter, del Latin America Center del Atlantic Council, un centro de estudios estadounidense.
Tras el histórico anuncio del 17 de diciembre, las conversaciones de la próxima semana llegan precedidas de hitos como la entrada en vigor de nuevas medidas anunciadas por Obama para aliviar el embargo económico y comercial sobre la isla.
El levantamiento parcial de las sanciones incluye más facilidades para las visitas de estadounidenses, intercambios comerciales de bienes básicos, material de construcción, equipos de telecomunicaciones y maquinaria agrícola, transacciones bancarias hasta ahora prohibidas y más dinero en las remesas a Cuba.