Aarón Chinchilla EP. | Debido a la suspensión de actividades de la aduana y Dirección General de Impuestos (DGI) por las protestas ciudadanas, Haití ha dejado de percibir más de 50 millones de dólares.
Según detalló el economista y exgobernador del Banco Central de Haití Fritz Alphonse Jean, las pérdidas que ha dejado de percibir el gobierno han sido cuantiosas y se han acrecentado con la oleada de protestas contra la administración del presidente Jovenel Moise.
La DGI recauda mensualmente entre 38 y 43 millones de dólares, mientras que los ingresos de la aduana en el mismo lapso se sitúan entre los cuatro mil y entre 43 y 54 millones de dólares”, capital que, alegó, se ha fugado por la paralización de actividades de estos entes, citó.
Según Alphonse, el Estado no ha podido garantizar el funcionamiento normal del país y hasta ahora, los esfuerzos para garantizar un clima de paz son infructuosos, por lo que la situación está llevando a la economía al borde del colapso, y puede empeorar si no se toman medidas urgentes”.
En la misma línea, el economista Richard Sérant afirmó que la crisis que enfrenta Haití en estos momentos vendrá por aumentar las tasas de inflación y los precios de los productos del mercado interno de esa nación.
“Solo entre el 7 y el 18 de febrero, la pérdida estimada es de unos 50 millones de dólares, por esos conceptos, y existe una disminución de los beneficios de las empresas, que tendrán que pagar impuestos sobre el volumen de sus negocio”, apuntó.
El especialista previó que, si no se contiene la situación, habrá “un declive en la industria y un desinterés de los mercados por Haití”.
La corrupción política, la falta de combustible y alimentos, además de la subida de precios son el motivo por el que miles de haitianos se mantienen en las calles y consideran que Mosie es incapaz de resolver los problemas de esa nación caribeña.
Ante tal situación, la policía dispara gases lacrimógenos y, en algunos casos, balas de goma y artillería real, dejando como saldo, cientos de heridos y al día de hoy, según la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos de Haití, 17 personas han muerto. Una cifra que habría aumentado con los últimos movimientos a 21 según medios locales




