Creador del famoso programa radial “La Patada”,desde donde con humor crítico analizaba la realidad nacional, Medina no dudó en investigar y denunciar hechos relacionados con la vida pública de autoridades políticas, religiosas o empresariales. Sus 28 años como productor, periodista y comunicador, amalgamaron su estilo genuino y su compromiso con la búsqueda de la verdad.
Nació en Colombia en 1939, pero en 1968 se trasladó a vivir a Costa Rica. Cuatro años más tarde salió al aire la primera emisión de “La Patada”, programa radiofónico que llegó a todos los hogares costarricenses, ganándose desde entonce el aprecio y estima de todo un pueblo.
No todo fue color de rosas para Parmenio Medina; enfrentó varias censuras previas y persecusión. Tras la denuncia en contra de la Conferencia Episcopal los empresarios de Radio Monumental, donde transmitía su programa desde hacía un año, le cancelaron el programa aduciendo que “La Patada” había incumplido con el contrato en el que se estipulaba eliminar referencias personales y que la emisora estaba autorizada de revisar el contenido del programa. Para entonces, Parmenio acudió a la Sala Constitucional. El máximo tribunal falló a favor y autorizó a Monumental para reincorporar el programa.
A Parmenio Medina lo asesinaron vil y cobardemente un grupo sicarios, mientras se dirigía a su residencia tras emitir su programa. Las balas que terminaron con Parmenio hirieron gravemente el ejercicio del periodismo en Costa Rica y marcaron un antes y un después. Lo callaron por decir la verdad, por ir más allá y destapar la pobredumbre de mafias vinculadas con políticos. Incomodó a las cúpulas de poder y lo silenciaron.
Tras su asesinato, el 17 de julio de 2001, convocados por la Defensoría de los Habitantes, el pueblo se tiró a las calles para protestar y exigir justicia. Aún así doce años despues los asesinos siguen sueltos. Ese día Ricardo Blanco, Catedrático de la Universidad Nacional (UNA), participó en la protesta y dijo en declaraciones a Radio Internacional Feminista que con la muerte de Parmenio se hirió también la libertad de expresión.
Su últimos programas
Los últimos programas de Parmenio Medina provocaron un polvorín que salpicó a la Iglesia Católica. En ellos, Medina denunció y evidenció las irregularidades en la propiedad y usufructo que generaba la emisora católica Radio María de Guadalupe. Esas denuncias afectaron la credibilidad del sacerdote Minor de Jesús Calvo, quien dirigía la emisora católica que terminó cerrando por orden de la Conferencia Episcopal.
Por el homicidio de Parmenio Medina, y tras un intenso debate de decenas de testigos, en 2007 se condenó a Omar Chaves y Luis Alberto Aguirre Jaime a 35 y 30 años, así como al sacerdote Minor Calvo Aguilar a 15 años por el delito de estafa en perjuicio de los radioescuchas de Radio María (éste último ahora en libertad). Sin embargo, para muchos, el crimen de Parmenio sigue impune, ya que se resolvió de forma parcial y los autores intelectuales siguen libres. Incluso, en el 2008, la misma Fiscalía solicitó celebrar otro Juicio.
Según la Fiscalía, la sentencia emitida el 19 de diciembre del 2007 carece de fundamentación, es incompleta e insuficiente.
Homenaje a 12 años de su muerte
A pesar de que Parmenio Medina contribuyó al periodismo nacional y al ejercicio de la libertad de expresión, ningún medio de comunicación masiva publicó una foto, ni artículo para recordarle, tampoco entidades vinculadas con la comunicación y el periodismo realizaron ninguna actividad.
Pero sí un grupo de ciudadanos agrupados en “El Colectivo Amigos de Parmenio” realizaron en el Parque Central de San José un acto público para recordar la memoria del comunicador, pero también para declarar el 7 de julio como Día de la Lucha contra la Impunidad.
Amigos, activistas y luchadores sociales se reunieron desde tempranas horas y con música y poesía homenajearon al recordado Parmenio Medina. También en presentación especial difundieron el último programa de “La Patada”.
“Impresiona el hecho de que en una celebración para recordar a un valiente periodista asesinado por decir la verdad, a pesar de haber sido invitados, la prensa nacional y el Colegio de Periodistas brillan por su ausencia. A pesar de esto, Parmenio vive en la memoria del pueblo costarricense”, manifestó el colectivo de Indignadoscr.

