Allan Madriz | EP. El Servicio Nacional de Guardacostas realiza operativos en el Golfo de Nicoya con la intención de inspeccionar las embarcaciones que brindan el servicio de transporte a los turistas en esa región.
Las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) indicaron que la iniciativa pretende evitar tragedias en el mar y hacer cumplir la legislación existente en el tema de embarcaciones.
La mayoría de problemas se dan porque las naves no cuentan con los permisos necesarios para ejercer el servicio de transporte o en otros casos, cuentan con los permisos pero tienden a sobrellenar de pasajeros las embarcaciones y no cuentan con los dispositivos de seguridad necesarios para todos los usuarios.
En el operativo fueron revisadas ocho lanchas, seis de las cuales se encontraban en regla con la legislación, pero otras dos fueron retenidas por los oficiales de los guardacostas.
Una de las dos lanchas decomisadas, quedó a la deriva, ya que el capitán al darse cuenta de la presencia de los guardacostas se lanzó al mar y huyó hasta la playa. La nave fue llevada hasta Caldera ya que no poseía ningún tipo de documentación.
La otra lancha fue abordada en bahía Tambor en el momento en que llevaba 18 pasajeros, y aunque contaba con un certificado de navegabilidad, posiblemente no era suyo, pues no estaba rotulada y las características de los motores no correspondían a lo descrito en dicho documento. Por tal motivo los pasajeros fueron dejados en playa Tambor y la nave tuvo que ser llevada hasta Caldera.
Después de las inspecciones, las principales faltas encontradas por las autoridades son la falta de pólizas de seguros, chalecos salvavidas, equipos de comunicación; así como la sobrecarga en las embarcaciones.
