George Rodríguez EP. La masiva movilización programada para esta semana, marca un momento decisivo en la oposición al régimen del cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró, en un mensaje difundir en redes sociales, horas antes de regresar a Venezuela, el autoproclamado presidente interino del país, diputado opositor Juan Guaidó.
La oposición cuenta, a su favor, con todos los factores de lucha, incluida la unidad, aseguró el legislador, quien preside la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- venezolana, al hablar, junto a su esposa, Fabiana Rosales, sentados, ambos, a una mesa, con la bandera de Venezuela, detrás.
Durante su alocución, Guaidó hizo referencia a la convocatoria a masiva movilización nacional, para los días lunes y martes.
“Mañana, vamos, con mucho más fuerza, a cada una de las calles de Venezuela”, subrayó, para agregar que “tenemos (…) la capacidad y la unión de todos los factores”, por lo que “el momento es ahora”.
La unidad constituye un elemento esencial, aseguró, además de enfatizar que el proceso de cambio es responsabilidad de los venezolanos.
“Mientras mantengamos la unión de todos los factores, mientras mantengamos, también, la movilización, el tiempo juega a nuestro favor”, advirtió el opositor, quien subrayó que “debemos ser los venezolanos los que impulsemos este proceso”, y planteó que, “el día de mañana, vamos a insistir en este proceso”.
El regreso de Guaidó a Venezuela sigue a la gira que, durante una semana, realizó por cinco países sudamericanos, en procura de apoyo al proceso que marque el fin del régimen madurista, y de la dramática situación humanitaria que golpea al caribeño país sudamericano.
La gira sudamericana comenzó el 23 de febrero, en Colombia, donde, en un punto de la frontera entre ese país y Venezuela, participó en el intento opositor por introducir ayuda humanitaria a territorio venezolano, esfuerzo frustrado por la represión de fuerzas de seguridad maduristas.
Dos días después, en Bogotá, la capital colombiana, se reunió con el derechista presidente de ese país, Iván Duque, y participó en la XI Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de Lima, bloque regional americano que condenó el bloque a la ayuda de emergencia.
La segunda escala fue Brasil, con cuyo presidente, el ultraderechista mayor retirado Jair Bolsonaro, dialogó, el jueves en Brasilia, la capital nacional, sobre la dramática situación humanitaria venezolana, para trasladarse, un día después, a Asunción, la capital de Paraguay, y reunirse con el derechista presidente Mario Abdo.
A continuación, Guaidó se trasladó a Argentina, donde, en Buenos Aires, la capital nacional, dialogó con el también derechista presidente Mauricio Macri.
El dirigente opositor se desplazó, el sábado, a la occidental ciudad costera ecuatoriana de Guayaquil –el principal centro económico nacional-, para trasladarse a Salinas, hacia el sur, donde se reunió con el centrista presidente de Ecuador, Lenín Moreno.
La crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido aproximadamente 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, incluyendo Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.


