La iniciativa consiste en la entrega de bonos a familias costarricenses. Eso permitirá la construcción de edificaciones de dos plantas, destinadas a dos familias; la construcción de una casa sobre otra, para una familia distinta de la que ya habita en la primera planta; o bien, la compra de una edificación anterior, donde cada planta es independiente.
Dicho bono estará disponible para las familias que no superen un ingreso de un millón de colones mensuales y que no tengan casa propia. Así mismo, otro requisito consiste en que la persona que solicite el bono, no haya recibido otro bono anteriormente, ya que este beneficio se otorga solamente una vez.
La presidenta Laura Chinchilla mencionó que el acceso a la vivienda para clase media sigue siendo prioritario por la necesidad existente.
“La entrada en vigencia de herramientas como el bono de segundo piso generan esperanza para la gente trabajadora de Costa Rica”, dijo Chinchilla.
La mandataria enfatizó que la vivienda propia es “el símbolo que garantiza la seguridad en el futuro para cualquier costarricense, sin distinción alguna”.
Actualmente, el monto máximo del bono es de cincos millones de colones. Sin embargo, el bono de segundo piso dependerá de los ingresos familiares.
Hasta el momento se han entregado 18, 729 bonos a familias de escasos recursos.
