George Rodríguez EP. El gobierno del cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, refutó, este sábado, la reciente evaluación estadounidense en el sentido de que el venezolano es un gobierno omiso en materia de combate internacional antinarcotráfico.
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, carece de autoridad moral para formular tales señalamientos, ya que ese país, como alto consumidor de drogas, es responsable del narcotráfico internacional, de acuerdo con el régimen madurista.
“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza una vez más, la práctica inmoral e intervencionista de EE.UU. al incluir a Venezuela en su hipócrita lista de principales países productores o de tránsito de drogas ilícitas”, de lo que “ellos son los responsables”, planteó, en la red social Twitter, el canciller madurista, Jorge Arreaza.
El ministro adjuntó, al texto, el comunicado que el gobierno emitió, igualmente, este día, respecto a la evaluación, de 22 países a nivel mundial -16 de ellos en el área de América Latina y el Caribe, incluidos los siete del istmo centroamericano-, contenida en una nota que, sobre la gestión de países en la lucha contra el narcotráfico, Trump dirigió, el 8 de agosto, al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.
Se trata de los “principales países de tránsito de drogas o principales países productores de droga ilícita”, indicó el mandatario, quien calificó, a los gobiernos boliviano y venezolano -incluidos en la lista-, como administraciones omisas en materia de combate internacional antinarcotráfico.
Los países señalados son Afganistán, Bahamas, Belice, Birmania, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú, República Dominicana, y Venezuela.
Al respecto, el gobierno madurista planteó, en el comunicado, que “rechaza una vez más, la práctica inmoral e intervencionista de la élite dominante de los Estados Unidos de América, al pretender evaluar a otros países soberanos en la implementación de sus políticas públicas y cuyos resultados no hacen más que reflejar los intereses políticos de la nación norteamericana y reproducir una narrativa construida a conveniencia”.
El alto nivel estadounidense de consumo de drogas es el sostén del narcotráfico, planteó, además, en el texto de cinco extensos párrafos contenidos en casi dos páginas.
“En esta ocasión, Estados Unidos ha incluido a Venezuela en su hipócrita lista de principales países productores o de tránsito de drogas ilícitas, cuando es ampliamente sabido que el flagelo del narcotráfico tiene como principal impulso, el desenfrenado nivel de consumo y comercialización de las sustancias ilícitas dentro de los Estados Unidos”, precisó.
Al indicar que el caribeño país sudamericano mantiene un constante y tenaz combate al narcotráfico, el régimen madurista indicó que, en el período 2005-2018, las autoridades venezolanas incautaron 716.666 toneladas de drogas.
Ello, “ha llevado a Naciones Unidas que Venezuela no es un país productor, no tiene un problema endémico de tráfico de drogas, no es un país con alta prevalencia en el consumo, no es un país donde se legitiman los activos provenientes de las drogas, ni tampoco el sistema financiero venezolano se aprovecha de la legitimación de capitales provenientes de drogas”, afirmó.
Trump también señaló, en el texto difundido por la Casa Blanca en su sitio en Internet, la necesidad de mantener el apoyo al autoproclamado presidente encargado (interino) de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó.
Venezuela es escenario de una crisis humanitaria, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido alrededor de cuatro millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a Ecuador y Perú, y, en menor grado, a otras naciones del área, incluidas Argentina y Chile.
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