Aarón Chinchilla EP. | Carlos Andrés Pérez, responsable de daños agravados contra las instalaciones del Plantel y oleoducto de Recope, en Moín, en el marco del movimiento de huelga indefinida de 2018, afirmó estar preso por “un tribunal injusto e influenciado políticamente”.
Mediante una carta, Pérez manifestó que lleva 2 meses recluido en el Centro de Atención Integral de Limón “por estar en contra del combo fiscal”, el cual, “no solucionará los problemas de nuestra Costa Rica y solo afectará a la clase trabajadora”.
Por otra parte, afirmó estar preso “gracias a un tribunal de injusticias influenciado por razones políticas” que tuvo como objetivo “sembrar miedo a los trabajadores a ejercer su derecho de la huelga”.
No obstante, Pérez instó a los sindicalistas a que “no teman que las injusticias y malas acciones no prosperarán”.
“Viva Costa Rica, Viva la libertad, los derechos y que viva la paz”, cierra el documento.
Pérez fue acusado el 27 de noviembre de 2018 por el Ministerio Público y fue sentenciado por el Tribunal de Flagrancia de Limón, por daño agravado, contra una esfera de almacenamiento de gas de la planta de Moín, cuyas circunstancias se desarrollaron en el marco de la huelga nacional convocada por los sindicatos, contra la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.
El ex empleado de Recope fue condenado a 2 años de prisión, cuya sentencia le denegó el beneficio de la ejecución condicional de la pena e inhabilitó para el ejercicio de cualquier cargo público por un período de 10 años. Además, ordenó su prisión preventiva por un plazo de 6 meses, mientras queda firme la sentencia judicial.
