
Por Yadira Calvo
Votar es bastante más que poner en una papeleta el pulgar manchado de tinta o marcarla con una equis; votar es ejercer un derecho que ha costado cárcel, persecución ylágrimas a la humanidad, y sobre todo a la parte femenina de la humanidad. En según qué tiempos y lugares, ese derecho se les negaba a los hombres de piel oscura, de bolsillo pobre, de oficio humilde; en todos los tiempos y en casi todos los lugares, se les negaba a las mujeres independientemente del color de su piel, del tamaño de su bolsillo, de la naturaleza de su oficio. En bastantes países, ellas no adquirieron ese derecho hasta el último tercio del siglo XX; en otros, como en Kuwait, apenas en el 2005; en algunos más, como en Líbano o Bhutan, lo tienen restringido a un cierto nivel de educación básica; aun los hay en los que, como Omán o Arabia Saudita solo aparece en promesas; o incluso Estados como el Vaticano, en los que seguirá por mucho tiempo en la cola de un venado.
Esto, a pesarde que en 1948 se estableció el derecho de toda persona a participar en el gobierno de su país, de forma directa o por medio de representantes libremente elegidos. La aspiración democrática, como señaló Franklin D. Roosevelt, “no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana”. Una historia en la que las conquistas de igualdad y libertad siempre caminan por lacuerda floja. El derecho a votar, como cualquier otro, se mantiene en riesgopermanente de revocarse o bajo amenaza de invalidación. En Brunéi se perdió en 1962, aunque se les restituirá a los hombres en futuras elecciones; en algunos países de América Latina el sufragio se tuerce y se retuerce a gusto de los que mandan.
Costa Rica goza de una historia democrática más o menos continuada. No parece posible que llegue el momento enque perdamos los derechos de ciudadanía, pero como en todas partes hay cabras cojas, sí que se han intentado estrategias para invalidarlos. Aunque, según John F. Kennedy, lo que hace de la democracia una superior forma de gobierno es el hecho de basarse en el respeto a nuestra condición de seres racionales, con frecuencia se manipula a través de medios que irrespetan precisamente esa condición. Por ejemplo, cuando se tienta a lagente con promesas vanas: a los pobres ofreciéndoles comida por el voto; a lo ssin techo, casas que no se van a construir; a los ingenuos, vehículos que ni enla más loca fantasía se piensan o se pueden otorgar.
[pullquote]COSTA RICA goza de una historia democrática más o menos continuada. No parece posible que llegue el momento enque perdamos los derechos de ciudadanía, pero como en todas partes hay cabras cojas, sí que se han intentado estrategias para invalidarlos. Aunque, según John F. Kennedy, lo que hace de la democracia una superior forma de gobierno es el hecho de basarse en el respeto a nuestra condición de seres racionales, con frecuencia se manipula a través de medios que irrespetan precisamente esa condición.[/pullquote]
Todos esos recursos son como el gusanito en la punta del anzuelo. Y con ellos se pesca, claro, porque se cuenta con la alianza de la ignorancia, la codicia o la credulidad. Y se pesca también con otro tipo de manipulaciones como cuando se dicen mentirassobre el candidato de oposición; o se le atribuyen culpas ajenas; o cuando noscrean problemas de conciencia con falsas predicciones sobre los males y amenazas que nos lloverán si les votamos.
Y aun hay otro modo de zafarle la tabla a la democracia, burlando el sufragio. Ocurre si habiendo solo dos candidatos, uno de ellos se retira de la campaña a última hora, para dejar al opositor en lucha contra nadie más y aguarle la fiesta. En este caso, el desertor apela a la posible desidia del pueblo que, fiado de las circunstancias, asume que ya no hay para qué ir a las urnas. Pero como dicecierta frase anónima y veraz, “la democracia igual que el amor, puede sobrevivir a cualquier ataque, menos al abandono y a la indiferencia”.
Aunque a ratos nos preguntemos si viendo lo que se ve y oyendo lo que se oye, vale la pena votar; aunque por la costumbre, el voto nos parezca cosa de poca monta que solo se dirime entre un recuadro impreso y yo, hay que tener claro todo lo que ese papel simboliza para mí, y todo lo que yo como votante significo para la democracia en que vivo, la cual implica pensar con libertad y decidir con autonomía. Por cierto que en ese papel falta un espacio en blanco por si en la oferta no hay nadie que me motive y elijo no elegir.
Al presidente no lo nombran las encuestas: lo nombra el pueblo, que con su voto le confiere la autoridad. La Patria no es solo para cantarla en el Himno Nacional: es para edificarla y mantenerla tramo a tramo, hombro a hombro, paso a paso. Uno de los modos deconseguirlo es haciendo constar nuestra voluntad ciudadana. En honor alcompromiso cívico que la democracia supone; en agradecimiento a cuantas personas cuyos sueños le dieron forma y a cuantas en el mundo siguen luchando para obtenerla o conservarla; en nombre de quienes recogerán mañana la cosechade nuestros aciertos o nuestros errores; y sobre todo por lo que representapara nuestra libertad y nuestra dignidad de seres humanos, debemos considerar irrenunciable el voto: nuestro derecho, nuestro deber.


