
William Aguilar | EP. Los constantes desprendimientos de tierra en la carretera a Caldera (ruta 27) pueden ser causados por un fenómeno llamado drenaje ácido, lo cual afectaría las cubiertas puestas sobre las cuestas aledañas a la carretera.
Esto, según lo informa el último informe del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (Lananme), entidad que se dedica a estudiar la calidad de la infraestructura del país y los materiales con que es construida.
El informe dice que el nivel de acidez de la tierra, aumentado por las lluvias, corroe el concreto y las mallas metálicas que cubren los taludes.
“Una disolución acuosa muy ácida en esas parte de los taludes que básicamente van debilitando la roca del talud y carcomiendo los materiales que cubren los taludes como concreto lanzado y las mallas metálicas, lo que debilita ese material y ha ido provocando la caída de tierra sobre la carretera”, explicó Roy Barrantes del Lananme ante consulta de elperiodicocr.com.
En otras ocasiones el Lananme ha indicado que el grado de inclinación mínimo con que fueron hechos los taludes y la cercanía de ellos a la carretera también es motivo de deslaves.
“Esto tiene un efecto potencialmente riesgoso para los usuarios por que estos materiales se ha ido desprendiendo y puede ocasionar problemas de seguridad vial y en muchas ocasiones cierres parciales o totales de la vía” sentenció Barrantes.
El Lananme hace estudios periódicos a las carreteras del país y entrega un informe al Gobierno con los resultados, luego del estudio que realiza, sin embargo, no puede decir qué hacer, pues eso le corresponde al MOPT o a la empresa concesionaria, en este caso Globalvía (antes Autopistas de Sol).