Allan Madriz | EP. El saldo de deuda de tarjetas de crédito alcanzó un total de ¢1.196.995.000 millones (¢1.2 billones) al 31 de octubre del 2017, lo que representa un aumento de ¢59.6 mil millones (5,24%) durante el último trimestre.
El último estudio trimestral de tarjetas de crédito y débito para el 2017, realizado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), revela además que en el último año este saldo de deuda se incrementó en ¢119.523 mil millones.
El estudio también determinó que la morosidad de 1 a 90 días llegó a un 7.57% y del 4.89% para la morosidad de más de 90 días.
“El usuario de tarjetas de crédito debe ser muy cauteloso y ordenado con el uso de este producto financiero, pues está expuesto a asumir un costo económico elevado, ya que en su mayoría cuentan con una tasa de interés que oscila entre un 40% y 50% en colones…”, explicó Erick Jara, director de Investigaciones Económicas y de Mercados del MEIC.
En relación al comportamiento interanual, las tarjetas en circulación incrementaron en un 12.6% (294.314 tarjetas más), para contabilizar un total de 2.628.751 plásticos al 31 de octubre del 2017.
“Antes de adquirir un bien o servicio con tarjeta de crédito, el consumidor debe tener certeza de que lo podrá pagar al contado, de lo contrario podría asumir compromisos que afectarán su equilibrio financiero, reputación crediticia e incluso su calidad de vida”, agregó Jara.
Se estima que el saldo de deuda promedio por tarjeta en circulación es de ₡455.347. Por otro lado, un 73% de los plásticos en circulación cuentan con una tasa de interés en colones que oscila entre un 40% y 50%.
