Alonso Mejía. Un sujeto de nombre Javier Sánchez, supuesto pastor nicaragüense responsable de congregar a un grupo de al menos 600 centroamericanos del denominado Movimiento “Cuerpo Místico de Cristo”, fue detenido por fuerzas policiales y trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial de Managua, cuando ingresaba al país este fin de semana procedente de Honduras, informó una fuente policial.
Los creyentes, nicaragüenses procedentes de distintos departamentos del país, junto a ciudadanos de El Salvador, Honduras y Guatemala, se han venido concentrando en los últimos tres meses en un área de 13 manzanas en la comunidad de Mechapa, Chinandega, en condiciones de hacinamiento, para esperar la llegada del “rapto”.
Junto al líder religioso, de nombre Javier Sánchez, fueron detenidas otras personas, entre ellas los pastores hondureños Samuel Fúnez, Carlos Antúnez, Eliázar Fúnez y el nicaragüense Justo Reyes.
Los seguidores de Sánchez, originario de la mina El Limón, departamento de León, lo consideran como “el ungido del Espíritu Santo”, para guiar a los cristianos y prepararlos para el arrebatamiento o rapto divino de la Iglesia, el cual aseguran será al comenzar la primavera en América del Norte en el 2016.
La Policía intervino el jueves pasado, pero no encontró a ninguno de los pastores religiosos, por lo que montaron un operativo que habría culminado con la captura de Sánchez en el puesto fronterizo de El Guasaule, en la frontera con Honduras.
Pastor podría ser un maestro de la estafa
Mientras los seguidores viven en estado de hacinamiento, el pastor Javier Sánchez mandó a construir cuatro viviendas confortables para once pastores, entre ellos seis nicaragüenses, dos guatemaltecos y tres hondureños, informó el periódico El Nuevo Diario.
La Policía también investiga la procedencia de los vehículos con placas centroamericanas encontrados en el campamento.
Entre estos vehículos se encuentra una camioneta blanca, placa PBU 1820; una camioneta color celeste placa PBU 1058; una VAN, placa PCF 9845 de nacionalidad hondureña, entre otros vehículos con placas nacionales.
Santos Félix García, originario de la comunidad rural de La Grecia Número Cuatro, dijo a El Nuevo Diario ser parte de este movimiento, y aseguró que viajará junto a su familia a Mechapa para integrarse a las jornadas de oración.
“Soy creyente de un mensaje divino. No estamos apoyados en ningún hombre, pero creo que en el hermano Javier está la unción del Señor”, manifestó García, quien también lamentó que su líder haya sido detenido en El Guasaule junto a otras familias de nacionalidad hondureña.
El humilde campesino, dedicado a la agricultura, afirmó que no le extrañan los acontecimientos ocurridos en los últimos días.
“Ya esperábamos estas tribulaciones y persecuciones. Está escrito. Nosotros vamos a seguir sembrando frijoles en La Grecia, donde los hermanos alquilaron siete manzanas de tierra y otras seis manzanas de ajonjolí que se siembran en Venecia para suplir la comida en el campamento”, explicó García.
Líderes religiosos evangélicos nicaragüenses como Omar Duarte y Miguel Ángel Casco expresaron preocupación por la situación, y llamaron a las congregaciones cristianas a no dejarse manipular ni engañar por falsos profetas que alteran el contenido de la Biblia a su conveniencia.
“La gente debe tener mucho cuidado, y no dejarse engañar por este tipo de enseñanzas sectarias. Nadie puede hablar de que ya Cristo viene, porque la hora, el día, el mes y el año no lo sabe nadie”, dijo Duarte.
Por su parte, Casco mencionó que el supuesto pastor Javier Sánchez sería la misma persona que en diciembre del 2014 anduvo reclutando con mensajes religiosos a campesinos, hecho que provocó un enfrentamiento entre una banda de delincuentes y la Policía, dejando a 10 personas fallecidas de las cuales cuatro eran policías.
Adultos impiden atención médica a niños
La Comisión Intergubernamental que atiende el caso de la comunidad de Mechapa, vigila el caso de una menor con varicela, además de la presencia de dos niños que están en el campamento sin sus padres.
“En visitas preliminares, realizadas por los equipos de nuestro Gobierno, se constató que los niños ahí alojados no están asistiendo a la escuela ni recibiendo ningún tipo de atención en salud, porque los adultos no lo permiten”, explicó Marcia Ramírez, titular del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez (Mifan).
El grupo religioso está compuesto por unas 600 personas, entre ellas 330 niños, y se supo que los adultos vendieron sus propiedades en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, para alcanzar “la salvación”, según un informe del Mifan.
Delegaciones de técnicos de diferentes instituciones del Estado llegaron desde ayer al lugar para “profundizar en la situación de cada niño, niña y adolescente que esté en el campamento”, agregó la ministra.
Caso es llevado a Presidente Ortega
Los adultos del campamento religioso se oponen a que los niños y niñas reciban asistencia médica, el informe de la situación ha pasado al presidente Daniel Ortega, quien tendrá que tomar una decisión al respecto en las próximas horas, informó la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo.
“No hemos podido convencer a estas personas de la necesidad de que los niños sean atendidos. Estamos trasladando al presidente toda la información que vamos encontrando para que se llegue a una conclusión, siendo sumamente cuidadosos en el sentido de dejar claro que en nuestro país somos respetuosos de las creencias, de la fe de las personas, hay libertad de culto y de religión”, aseguró Murillo.
El informe de las autoridades sanitarias, trasladado al presidente Ortega, señala que la mayoría de los niños tiene problemas respiratorios, en la piel, signos de desnutrición y con síntomas de infecciones parasitarias.


