Dicha investigación se basó en el estudio electrofisiológico, bioquímicos y molecular de una serie de ratones carentes del gen Polμ, quienes presentaron un aumento de su vida media y mejores condiciones fisiológicas y metabólicas a diferencia de los ratones que poseían el gen.
Asimismo, se llegó a la conclusión que el gen Polμ está relacionado con la actividad neuronal y la reparación celular.
Este estudio publicado en la revista PLoS ONE, demuestra que los ratones deficientes en Polμ tienen una mayor capacidad de aprendizaje asociativo a edades avanzadas, así como una mayor potenciación de los circuitos neuronales corticales, un mecanismo al que se le atribuye ser el sustrato nervioso de la capacidad de aprender y recordar.
Además, la investigación dejó al descubierto que los animales carentes del gen presentan una reducción de los mecanismos moleculares, implicados en reparar roturas en el material genético que producen errores y daños de tipo oxidativo en el ADN.
Sin embargo, este gen no sería el único responsable del envejecimiento cerebral ya que esto se relaciona concambios fisiológicos deletéreos, universales, progresivos y fundamentalmente irreversibles, que están asociados a un daño acumulativo en todo tipo de moléculas, células, tejidos y órganos, según explicaron los autores del estudio.

