George Rodríguez EP. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, viajó, este miércoles, a Venezuela, para participar en la juramentación de su colega venezolano, Nicolás Maduro, para su cuestionado segundo mandato presidencial, según informó la esposa de Ortega y vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo.
“Nuestro Comandante Daniel está viajando para estar presente en la Toma de Posesión en el nuevo periodo constitucional del querido compañero Nicolás Maduro Moro, como Presidente de Venezuela”, indicó Murillo, en un mensaje difundido por El 19, el periódico digital del régimen Ortega-Murillo.
La vicepresidenta dirigió un saludo, a Maduro y a la esposa del gobernante venezolano, Cilia Flores, a quien describió como la “Primera Combatiente” venezolana.
“Le enviamos desde aquí, todo nuestro pueblo, la Juventud, las compañeras, los compañeros, a él, a la compañera Cilia, Primera Combatiente, todo nuestro amor y ahí estamos presentes y unidos como siempre, construyendo el porvenir de justicia, el porvenir de desarrollo, el porvenir de bienestar, el porvenir de felicidad de las familias de Nuestra Patria Grande”, afirmó.
El anuncio de Murillo fue conocido mientras, en Caracas, la capital venezolana, Maduro lanzaba un amenaza al Grupo de Lima, bloque regional americano que, el 4 de enero, emitió una declaración en la que planteó que el mandatario venezolano debía abstenerse de iniciar el nuevo sexenio presidencial ya que su reelección, en mayo de 2018, se enmarco en un proceso electoral irregular.
En la Declaración de Lima, dada a conocer al cierre de una reunión de cancilleres del bloque realizada en la capital de Perú, el grupo también indicó que, de darse la juramentación, el segundo mandato madurista sería ilegítimo.
El único de los 14 países miembros del grupo que se abstuvo de firmar el texto fue México.
“Hoy se entregó, a todos los gobiernos del ‘cartel de Lima’, esta nota de protesta diplomática donde le exigimos una rectificación de sus posiciones sobre Venezuela, en 48 horas, o el Gobierno de Venezuela tomará las más urgentes y crudas medidas diplomáticas para la defensa de la integridad de la soberanía”, afirmó el presidente, en conferencia de prensa con medios internacionales, en Caracas, la capital nacional.
Maduro –quien no dio a conocer el contenido de la protesta- advirtió, asimismo, que el contenido de la declaración es contrario al Derecho Internacional.
En declaraciones que formuló el 5 de enero, durante una actividad del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, uno de los principales líderes de la agrupación, anunció que la nueva juramentación de Maduro se llevará a cabo ante el máximo organismo judicial, no ante el organismo legislativo.
Maduro dará juramento, para el período presidencial 2019-2025, en la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) –ex Corte Suprema de Justicia-, en lugar de hacerlo en la Asamblea Nacional –parlamento unicameral-, precisó Cabello.
La Asamblea Nacional “carece de legitimidad por estar en desacato. Por esto, el presidente de la República, Nicolás Maduro, se juramenta ante el TSJ el 10 de enero”, dijo el dirigente.
Creada constitucionalmente en 1999, en reemplazo del bicameral Congreso de la República, la Asamblea Nacional es, desde 2016, dominada por mayoría opositora, razón por la cual es desconocida por el régimen de Maduro, el cual, para neutralizar el peso opositor legislativo, instaló, mediante decreto presidencial, en 2017, la Asamblea Nacional Constituyente, encargada de redactar un nuevo texto constitucional y con facultades plenipotenciarias por encima del Poder Legislativo.
El organismo legislativo, el único poder del Estado venezolano que no es controlado por el régimen, es dominado por partidos de oposición, principalmente la Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Respecto al órgano legislativo venezolano, los firmantes de la Declaración de Lima indicaron que “ratifican su pleno respaldo y reconocimiento a la Asamblea Nacional, elegida legítimamente el 06 de diciembre de 2015, como órgano constitucional democráticamente electo en Venezuela”.
El Grupo de Lima toma su nombre de la capital de Perú, ciudad en la que fue creado, el 8 de agosto de 2017, para dar seguimiento, y buscar solución pacífica, a la crisis venezolana.
A los doce integrantes iniciales –Argentina, Brasil, Canada, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú-, se sumaron otras dos naciones –Granada, Jamaica-.
De acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente tres millones de venezolanos se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, a causa de la severa crisis de Venezuela.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.
