Al menos cuatro mujeres palestinas murieron, una de ellas embarazada, y otras 12 resultaron heridas tras el impacto de un misil durante un ataque nocturno atribuido a Irán en la localidad de Beit Ummar, cerca de Hebrón, en la Margen Occidental (Cisjordania / Judea y Samaria).
El proyectil impactó en un salón de belleza, un objetivo de carácter civil, a pocos días del inicio de las celebraciones de Eid al-Fitr. De acuerdo con testimonios recabados en la zona, dos de las personas heridas se encuentran en estado crítico, mientras que el resto permanece bajo atención médica.
Familiares de las víctimas describieron la situación como “devastadora”, en un contexto marcado por el luto y la suspensión de las celebraciones religiosas en la localidad afectada.
Según el analista de seguridad palestino Muhammad Najib, este tipo de ataques está generando un creciente malestar entre la población palestina. Señaló que los misiles, descritos como “no guiados” o de baja precisión, representan un riesgo directo no solo para Israel, sino también para comunidades palestinas en Cisjordania.
En las últimas horas, otros proyectiles han caído en distintas zonas del territorio, incluyendo áreas cercanas a Nablus y Jerusalén Este, causando daños materiales, pero sin reportes adicionales de víctimas.
Najib subrayó que aproximadamente tres millones de palestinos en Cisjordania carecen de infraestructura adecuada de refugio ante este tipo de amenazas, lo que incrementa la vulnerabilidad de la población civil frente a la intensificación del conflicto.
En el plano político, autoridades palestinas han condenado los ataques iraníes, alineándose con posiciones expresadas por varios países árabes del Golfo y Jordania. Funcionarios locales, incluido el gobernador de Hebrón, acudieron al lugar del incidente para coordinar la respuesta de emergencia y apoyar a las familias afectadas.
El incidente pone de relieve las complejidades del actual escenario regional, donde acciones militares dirigidas contra Israel están teniendo efectos colaterales directos sobre población palestina, generando tensiones adicionales en un entorno ya altamente volátil.
Por el momento, no se ha anunciado ninguna medida concreta para mitigar el riesgo de nuevos impactos en zonas civiles dentro de Cisjordania.


