Aarón Chinchilla EP. El Presidente de la República Luis Guillermo Solís aseguró en su informe de labores que “Costa Rica superó el estancamiento y se entrega un país mejor que el recibido“.
Solís afirmó que “su administración no se resume en la construcción de dos puentes”, sino que “consiguió una disminución histórica de la pobreza en el país“. Por otra parte, resaltó la construcción de más de cien obras en su administración.
Entre las proyectos destacados por Solís se encuentran el Centro Nacional de Congresos y Convenciones, la Planta Hidroeléctrica Reventazón, la Academia Nacional de Policía en Pococí, siete Centros cívicos para la paz y 66 obras concluidas por el huracán Otto entre otras.
En el ámbito administrativo, Solís resaltó que se puso tope a las pensiones de lujo, se eliminaron los abusos en 17 convenciones colectivas (por un monto de ¢44.500 millones), la implementación de la factura electrónica y el Código Procesal Laboral.
Otros puntos relevantes fueron el pago de la mitad de la deuda de la CCSS (420 millones de dólares), la ley de bienestar animal y la inversión en infraestructura (más de ¢69 mil millones).
En lo económico, Solís resaltó que la inflación se mantuvo cerca de cero durante los cuatro años de administración, además el mayor crecimiento real de los ingresos del Gobierno Central de los últimos 20 años. Asimismo, señaló que su gobierno aumentó la recaudación del impuesto de la Renta por tres años consecutivos
“Reactivamos la economía y alcanzamos niveles de crecimiento sostenidos sobre el promedio de Latinoamérica”, afirmó el mandatario.
A pesar de ello, Solís aseguró que hay obras y caminos que deben seguirse construyendo; principalmente en “el terreno de la solidaridad social y la reducción de la desigualdad”.
Debemos aumentar el empleo y las condiciones de seguridad pública que se han deteriorado por factores que precisaremos más adelante, y por supuesto, resolver de manera sostenible el déficit fiscal, que amenaza todos los demás campos en momentos en que Costa Rica requiere soltar las amarras que le impiden volver a volar, afirmó Solís.
El mandatario reconoció que la agenda legislativa no avanzó lo suficiente, principalmente en materia fiscal e hizo el llamado a los nuevos congresistas a “no abandonar el trabajo y la negociación para resolver el problema fiscal(…) “Ya es hora de que queden atrás las discusiones de panfleto”
“La falta de decisión en materia fiscal, ya le pasa la factura a todo el país. O sea, la reforma la estamos pagando sin haberla hecho, sin recibir beneficios y sin poderla controlar. La pagamos con tasas de interés y costos de producción a la alza (…), No es tiempo de excusas, no es tiempo de cálculos políticos. Las elecciones han pasado, y los costarricenses han dictado sentencia (…), Costa Rica no merece seguir teniendo este sistema tributario y fiscal que claramente está caduco y no responde a las necesidades del país (…)”, afirmó Solís.
Este fue el último informe de Solís, previo a la entrega de poder el próximo 8 de mayo.


