Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de hablar del tema y promover acciones de prevención.
En Costa Rica, la situación es alarmante: según la Universidad Estatal a Distancia (UNED), en promedio una persona muere por suicidio cada día. En 2022 se contabilizaron 429 casos, la cifra más alta de los últimos 12 años, de acuerdo con datos del INEC.
A nivel global, más de 800.000 personas pierden la vida por esta causa cada año, lo que equivale a una muerte cada 40 segundos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La psicóloga Marianela Viales, coordinadora de la Comisión Institucional de Salud Mental de la UNED, recalcó que el suicidio es un problema urgente que requiere atención integral. “Es indispensable educar emocionalmente, desarrollar habilidades para la vida y normalizar la búsqueda de ayuda profesional”, afirmó.
Entre los factores asociados a la conducta suicida destacan el ciberacoso, problemas económicos, violencia intrafamiliar, ansiedad, depresión y la ausencia de educación emocional.
En este contexto, la UNED compartió varias recomendaciones para la población:
Escuchar sin juzgar a quienes manifiestan sufrimiento.
Detectar señales de alerta como aislamiento o cambios drásticos de conducta.
Romper mitos sobre el suicidio, como creer que hablar del tema “da ideas”.
Acompañar y remitir a la persona hacia ayuda profesional.
Por su parte, el Colegio de Profesionales en Orientación (CPO) subrayó la importancia de construir proyectos de vida como herramienta de prevención. Según Jorge Robles, representante del CPO, cuando una persona tiene metas y aspiraciones claras, fortalece su resiliencia y motivación, lo que ayuda a enfrentar momentos de crisis.
En Costa Rica existen líneas de apoyo gratuitas y confidenciales, como “Aquí Estoy” (2227-3774) del Colegio de Profesionales en Psicología. Además, en emergencias, siempre se puede llamar al 9-1-1.

