George Rodríguez EP. Las operaciones de las empresas militares y de seguridad privada (Emsp) deben ceñirse a las normas y las regulaciones de los países, además de respetar los derechos laborales de sus trabajadores, planteó, este miércoles, la embajadora de Costa Rica en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Montserrat Solano, de acuerdo con lo informado por la cancillería costarricense.
El planteamiento fue formulado en el marco de la reunión copatrocinada por Costa Rica, en el marco de la OEA, para promocionar el Documento de Montreux, indicó el ministerio, en un comunicado.
El Documento de Montreux constituye un instrumento preventivo cuya finalidad central consiste en que las Emsp respeten el Derecho Internacional Humanitario así como los derechos humanos en los países en los cuales desarrollan actividades.
Solano “destacó la necesidad de que las empresas de seguridad privada operen de conformidad con la normativa y regulaciones establecidas, bajo la supervisión adecuada y respetando los derechos laborales”, informó la cancillería.
La diplomática compartió, asimismo, con los participantes en el encuentro, los resultados que ha tenido, en Cosita Rica -nación que, hace siete décadas, abolió el ejército-, la aplicación de las disposiciones contenidas en el documento, agregó.
Solano “detalló la experiencia de Costa Rica en la aplicación del Documento de Montreux de conformidad con las especificidades del país como democracia desarmada”, indicó.
Al respecto, la cancillería informó que ese instrumento de seguridad ha servido de guía para que el país centroamericano mejore sus mecanismos de regulación y de control del establecimiento y funcionamiento de empresas de seguridad privada, además de que ha permitido capacitar, a las autoridades pertinentes, en el control de armas propiedad de estas empresas, así como avanzar en el cumplimiento de las obligaciones internacionales respecto de armas pequeñas”.
Asimismo, “a través de mecanismos de auditoría e inspección, el país logró reducir el número de empresas de seguridad privada de 1.550 en el 2016 a 644 en el 2018”, informó.
Lo dispuesto en el documento es afín a la tradicional posición de Costa Rica como nación promotora del desarme, a nivel mundial, según señaló el ministerio.
“El Documento de Montreux coincide con la política costarricense de promocionar los derechos humanos, la paz, el desarme, así como el fortalecimiento del Derecho Internacional y el multilateralismo”, precisó.
La reunión llevada a cabo este miércoles, en la sede de la OEA, en Washington, fue organizada por la representación de Costa Rica en la OEA, su contraparte de Canadá, y la embajada de Suiza en Estados Unidos, y contó con la participación de otras 11 representaciones en la OEA – Brasil, Bahamas, Colombia, Chile, Guatemala, México, Ecuador, Panamá, Paraguay, Trinidad y Tobago y Uruguay-, de acuerdo con la información oficial.
En calidad de expositores, estuvieron presentes funcionarios de la Secretaria de Seguridad Multidimensional de la OEA, el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Centro para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas, y del Diálogo Interamericano, agregó.
“El encuentro concluyó con el compromiso de la Secretaría de Seguridad Multidimensional de la OEA de brindar información verificable sobre la situación del hemisferio respecto a las operaciones de la EMPS y de las representaciones para continuar examinando los aspectos técnicos del Documento de Montreux”, informó, asimismo, la cancillería costarricense.
La actividad fue parte de las actividades que tienen lugar para conmemorar el décimo aniversario del texto, apoyado por 54 países, y del que Costa Rica es parte desde el 25 de octubre de 2011.
El documento lleva el nombre de la sudoccidental ciudad suiza de Montreux, donde fue aprobado, el 17 de setiembre de 2008, por el consenso de los 17 países que promovieron la iniciativa.


